lunes 26 de julio de 2021
BLOOMBERG ELECCIONES EN EEUU
20-10-2020 21:30

Qué otros líderes podrían verse perjudicados por una derrota de Trump

Aunque es probable que muchos Gobiernos celebren el fin de la presidencia estadounidense menos convencional y, a veces, más caótica de los tiempos modernos, otros tendrán motivos para lamentarlo.

20-10-2020 21:30

Si Donald Trump es expulsado de la Casa Blanca en las elecciones de noviembre, no será el único perdedor.

Aunque es probable que muchos Gobiernos celebren el fin de la presidencia estadounidense menos convencional y, a veces, más caótica de los tiempos modernos, otros tendrán motivos para lamentarlo. Para los líderes de Turquía, Corea del Norte e Israel, las cuentas han sido casi completamente positivas. La expulsión de Trump los enfrentaría a desafíos inmediatos.

Los cálculos de países como China tienen más matices. Aun así, lo que tienen en común los ganadores, en su mayoría autoritarios, de los cuatro años de Trump en el cargo es el temor de que su partida signifique el regreso de una política exterior estadounidense más convencional.

Eso podría ver a Estados Unidos remendando alianzas y promoviendo la universalidad de valores como la democracia y los derechos humanos, o la lucha contra el cambio climático. “Este presidente recibe a todos los matones del mundo”, dijo Joe Biden, el contendor de Trump, en un evento reciente, mientras buscaba resaltar la división política.

Kim Jong Un

Ninguna relación con Estados Unidos cambió más que la de Corea del Norte bajo el Gobierno de Trump. Lo que comenzó con amenazas e insultos mutuos se transformó en un amor a veces extraño cuando Kim y Trump se reunieron tres veces e intercambiaron más de dos docenas de cartas, mostrando su química “misteriosamente maravillosa”.

No obstante, el enfoque radicalmente diferente de Estados Unidos tampoco ha logrado asegurar la desnuclearización de Corea del Norte. El 10 de octubre, Kim presentó un enorme misil balístico intercontinental nuevo que parece tener la capacidad de lanzar múltiples ojivas nucleares.

Biden ha dicho que no se reunirá si no se cumplen condiciones previas, lo que hace menos probable cualquier levantamiento rápido de las sanciones que han llevado a la economía de Corea del Norte a su peor recesión en dos décadas.

Mohammed bin Salman

Trump marcó la pauta de su enfoque frente a las relaciones internacionales en Arabia Saudita y eligió a Riad para su primera visita al extranjero en 2017. Fue recibido por una enorme imagen de su propio rostro proyectada en la fachada del hotel palaciego donde se hospedaba su delegación.

El príncipe heredero de Arabia Saudita logró importantes avances, sobre todo la retirada de Trump del acuerdo nuclear de 2015 con Irán, el mayor rival de su país. Trump también ofreció apoyo personal y vetó las sanciones del Congreso cuando MBS, como se le conoce, fue asediado por acusaciones en 2018 de que había ordenado el asesinato de un destacado crítico del régimen, Jamal Khashoggi.

Ha habido decepciones para Arabia Saudita, en particular el hecho de que Trump no respondiera militarmente después de un ataque en 2019 a las instalaciones petroleras en el este de Arabia Saudita, que Estados Unidos atribuyó a Irán. Los líderes sauditas dicen que están seguros de que podrían abrirse camino ante un Gobierno de Biden. Aun así, sin Trump, es probable que regrese un enfoque más tradicional de Estados Unidos frente a los derechos humanos y se podría abrir una puerta para reactivar el acuerdo con Irán.

Recep Tayyip Erdogan

Si alguien confía más en Trump que MBS para su protección política, es el presidente de Turquía. Trump se ha mantenido prácticamente solo entre Turquía y la imposición de sanciones del Congreso por la decisión de Erdogan de comprar el sistema de misiles de defensa aérea S-400 de Rusia, a pesar de ser un aliado de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN.

Su vínculo personal permitió a Erdogan persuadir a Trump de que retirara las tropas estadounidenses de las áreas kurdas del norte de Siria para que Turquía pudiera enviar sus propias fuerzas para tomar el control de la zona. Trump tomó esa decisión sin consultar al Pentágono ni a los aliados de Estados Unidos en la lucha contra el Estado Islámico en Siria, incluidos el Reino Unido, Francia y los combatientes kurdos que Turquía considera terroristas.Con las sanciones listas para su aplicación y Biden pidiendo previamente a Estados Unidos que apoye a los partidos de oposición turcos, Erdogan puede ser el que tiene más que perder con la partida de Trump.

Xi Jinping

Trump ha sido más agresivo con China que cualquier presidente estadounidense en la memoria reciente, imponiendo aranceles a los productos chinos y actuando para restringir su acceso a tecnologías clave. Sin embargo, los funcionarios chinos han dicho que, en general, los líderes preferirían que Trump se quedara.

Trump sacudió el sistema de alianzas posteriores a la Segunda Guerra Mundial que China ve como una restricción a sus ambiciones geopolíticas, lo que lo benefició de forma considerable. También socavó la estatura internacional de Estados Unidos al salir de acuerdos en pos de políticas de “Estados Unidos primero”, creando oportunidades para que el presidente chino llenara el vacío de liderazgo resultante en todo, desde el comercio hasta el cambio climático.

La preocupación de Pekín sobre Biden es que intentaría crear un frente internacional más coordinado para tratar con China, mientras mantiene la presión sobre el comercio y la tecnología. Aun así, China podría beneficiarse de una relación menos emotiva con Washington si Trump pierde, según Zhu Feng, profesor de relaciones internacionales en la Universidad de Nanjing. “¿La gente realmente quiere que China y Estados Unidos entren en una guerra fría?”

Vladimir Putin

La presunta intromisión de Rusia en las elecciones de 2016 produjo una investigación formal de Estados Unidos y un informe de 448 páginas. Pero de alguna manera, Putin se llevó el premio gordo. En el cargo, Trump ha cuestionado el valor de la OTAN e incluso el estatus de países como Alemania como aliados, debilitando una alianza transatlántica que los líderes rusos y soviéticos desde Joseph Stalin han tratado de romper.

Hay muchas razones para pensar que la tendencia continuaría durante una segunda Administración de Trump. No obstante, el presidente de Rusia ha logrado poco de los beneficios que deseaba, desde el levantamiento de las sanciones hasta el progreso en el control de armas. Los funcionarios rusos ven pocas perspectivas de progreso y menos bajo la Administración de Biden.

En lugar de lamentar el estado de ánimo antiruso, el Kremlin podría intentar cambiarlo, según Fiona Hill, directora senior de asuntos europeos y rusos del Consejo de Seguridad Nacional hasta 2019.

Jair Bolsonaro

Para el presidente de Brasil, Trump es un alma gemela política. A medida que las encuestas de opinión estadounidenses se han inclinado a favor de Biden, Bolsonaro se ha preocupado cada vez más por el futuro de sus vínculos con la Casa Blanca, según un alto miembro del gabinete.

Desde que asumió el cargo en 2019, Bolsonaro ha cambiado la tradición brasileña de una política exterior equidistante de décadas de antigüedad en favor de la alineación automática con Estados Unidos y sus aliados. A cambio, Trump levantó la prohibición de las importaciones de carne fresca, apoyó la propuesta de Brasil de unirse a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y firmó acuerdos para la cooperación en defensa y exploración espacial.

El ministro de Relaciones Exteriores, Ernesto Araujo, ha dicho que Brasil no tendría ningún problema con un Gobierno de Biden, pero las políticas ambientales de Bolsonaro enfrentarían una fuerte oposición. Biden ha sugerido que Brasil podría enfrentar consecuencias económicas si no detiene la deforestación de la Amazonía.

Benjamín Netanyahu

Trump rompió en repetidas ocasiones el precedente estadounidense para impulsar la agenda nacionalista del líder israelí, reconociendo la soberanía israelí en los disputados Altos del Golán y trasladando la embajada estadounidense a Jerusalén. Los planes para anexar partes de Cisjordania palestina se han archivado, pero podrían reactivarse en un segundo mandato de Trump.

La verdadera recompensa se produjo en septiembre, cuando Trump negoció acuerdos de normalización entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos y Bahrein, pero ha habido un costo: el apoyo bipartidista a Israel en el Congreso se ha erosionado. Muchos israelíes temen que su país se enfrente a un mayor escrutinio bajo la Administración de Biden, mientras que las cúpulas de seguridad están preocupadas por el regreso de Estados Unidos al acuerdo nuclear con Irán.