La Unión Europea busca dar una rápida aprobación antimonopolio a una empresa satelital considerada la respuesta del bloque a SpaceX, tras intensas conversaciones con sus socios Leonardo SpA, Airbus SE y Thales SA, según una persona familiarizada con el asunto.
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Las conversaciones del último año se han centrado en identificar —y resolver— posibles preocupaciones de competencia relacionadas con el proyecto antes de que sea notificado formalmente para su aprobación, según la persona, que habló bajo condición de anonimato. Aunque las empresas aún no han presentado la solicitud, funcionarios de la UE esperan que lo hagan en las próximas semanas, agregó.
La iniciativa, conocida como Proyecto Bromo, ha sido elogiada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, como un potencial referente europeo que merece apoyo al más alto nivel, aunque su número dos, la comisaria de Competencia Teresa Ribera, ha advertido que el proyecto no puede dar por sentada su aprobación.

El plan busca crear una empresa que ayude a Europa a reducir su dependencia de proveedores estadounidenses de servicios satelitales, como SpaceX, de Elon Musk. El proyecto ha generado resistencia entre sindicatos y proveedores, que han planteado inquietudes sobre el empleo y la competencia. La iniciativa también será una de las primeras en poner a prueba un enfoque renovado de la UE sobre las fusiones, más favorable a la creación de gigantes regionales capaces de competir con rivales de Estados Unidos y China.
En grandes operaciones como Bromo, los reguladores suelen mantener conversaciones detalladas antes de la notificación para resolver posibles obstáculos. Una aprobación rápida podría significar, en la práctica, que la operación reciba luz verde tras una revisión de la denominada fase 1, que dura poco más de un mes, si las empresas proponen concesiones como desinversiones. Si persisten las preocupaciones sobre competencia, los reguladores de la UE pueden abrir una investigación exhaustiva que se prolongue varios meses antes de decidir si aprueban o bloquean la fusión.
La Comisión, el brazo ejecutivo de la UE, Airbus y Leonardo declinaron hacer comentarios. Un portavoz de Thales no respondió de inmediato.
El mes pasado, von der Leyen señaló al Proyecto Bromo como ejemplo del tipo de gigante industrial que Europa necesita para liderar la economía espacial del futuro. Sus declaraciones provocaron críticas entre algunos legisladores del Parlamento Europeo.
En una entrevista con Bloomberg TV, Teresa Ribera dijo que el respaldo público de la presidenta de la Comisión al plan “no significa que no vayamos a aplicar y hacer cumplir nuestra propia regulación”.