Alemania presionará a la Unión Europea para que imponga rápidamente cuotas a más sectores de productos importados desde China, replicando el límite que el bloque planea aplicar a los vehículos híbridos.
Alemania buscará que la UE adopte medidas de salvaguardia para limitar las importaciones de otros sectores, incluidos productos químicos, ingeniería mecánica y, potencialmente, productos farmacéuticos, según personas familiarizadas con el asunto. Las medidas de salvaguardia permiten a la UE restringir productos de un sector si se produce un fuerte aumento de las importaciones.

El gobierno alemán presionará a la Comisión Europea, encargada de los asuntos comerciales del bloque, para que presente propuestas antes de fin de año, dijeron las personas, que hablaron bajo condición de anonimato. La cancillería alemana no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
Los líderes de la UE se reunirán el jueves en Bruselas para discutir el enorme déficit comercial del bloque con China, que alcanzó un récord de US$34.800 millones en septiembre. Analizarán formas de impedir que China inunde el continente con productos subsidiados y de bajo costo que erosionan la industria local, un esfuerzo que tendría que ir mucho más allá de las medidas sobre los híbridos.
En busca de un acuerdo
Las conversaciones entre Pekín y Bruselas de la semana pasada dieron como resultado un acuerdo de 16 puntos que abarca comercio e inversión, controles a las exportaciones y derechos de propiedad intelectual. La UE dijo que impondría un límite de 350.000 vehículos híbridos chinos que pueden ingresar al bloque, una victoria para la industria automotriz europea.
El impulso de Alemania a medidas más estrictas marca un cambio radical en la postura del país frente a China. Berlín tradicionalmente ha sido más cauteloso debido a su economía orientada a las exportaciones y sus profundos vínculos comerciales con Pekín. Merz ha acusado a China de mantener el yuan artificialmente débil y dijo previamente este año que “subestimamos el poder y la fortaleza económica de China”.
“Ha habido dos factores principales detrás del cambio de Alemania frente a China: la creciente preocupación de la industria alemana, especialmente de los fabricantes de automóviles, y el consenso que está surgiendo en otras partes de Europa, encabezado por Bruselas y París, de que se necesitan medidas más audaces”, dijo Noah Barkin, asesor sénior de la consultora estadounidense Rhodium Group. “Sin embargo, el temor a represalias chinas sigue presente”.
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El gobierno alemán recibió favorablemente el acuerdo sobre los híbridos como una señal positiva y un paso en la dirección correcta, según funcionarios. Pero Berlín considera ese pacto como un primer paso para abordar el déficit comercial más amplio de la UE con China.
Las exportaciones chinas se dispararon 36% el mes pasado frente al mismo período del año anterior, según la Administración General de Aduanas de China, y el superávit comercial del país se encamina este año a superar el récord de US$1,2 billones establecido en 2025.
La diferencia acumulada en el año entre lo que China exporta y lo que importa ya alcanza US$938.000 millones, casi 8% más que durante los primeros nueve meses del año pasado.
El jefe de Economía de la UE, Valdis Dombrovskis, dijo el martes que el acuerdo para limitar las importaciones de vehículos híbridos desde China era solo el primer paso, ya que la asimetría comercial va mucho más allá de los automóviles.
“Está claro que esos desequilibrios económicos y comerciales no se limitan al sector automotor”, dijo Dombrovskis en una entrevista en Bangkok. “Tenemos que continuar este trabajo también en otros sectores”.
El canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente francés, Emmanuel Macron, impulsan un acuerdo político entre todos los líderes para dar a la Comisión Europea el mandato de presentar propuestas de medidas comerciales más estrictas. Al margen de la cumbre, se espera que Merz y Macron discutan un paquete de medidas adicionales para apoyar a la debilitada industria automotriz del bloque, según funcionarios.
Los lineamientos de un posible acuerdo contemplan que Francia se acerque a la postura de Alemania sobre la eliminación gradual de los motores de combustión interna y, a cambio, Alemania flexibilice su posición crítica frente a los requisitos de “Comprar europeo”, según los funcionarios.
Hay una “buena posibilidad” de que ambos líderes anuncien un acuerdo al margen de la cumbre de la UE en Bruselas esta semana, dijo uno de los funcionarios.