El productor agropecuario, Dante Garciandía, analizó en Canal E la sequía y las altas temperaturas que volvieron a golpear con fuerza al sector productivo del agro, en plena etapa crítica de los cultivos de gruesa, productores de la zona núcleo advierten por pérdidas severas en soja y maíz.
“En este momento pasando una sequía importante e impensada, porque venimos de un 2025 con muchos excesos”, explicó Dante Garciandía, al detallar que el distrito había acumulado “1.200 milímetros” en el año, pero que “diciembre y enero ha llovido la mitad de lo normal”. Esa combinación de falta de agua, altas temperaturas y viento provocó que “ha bajado mucho la napa freática, el perfil se ha secado nuevamente y los cultivos que están entrando en etapa crítica de rendimiento”.
Fuerte caída de las precipitaciones en Carlos Tejedor
Según detalló, diciembre y enero son meses clave para la región: “Diciembre y enero son dos de los meses que más llueve en la media histórica del distrito de Carlos Tejedor”. Sin embargo, este año “diciembre llovió 61 y enero llovió 45, o sea el 55% de la media en dos meses de altas temperaturas”, lo que impactó directamente sobre los ambientes más frágiles.
En el caso del maíz, Garciandía advirtió que las decisiones son limitadas una vez implantado el cultivo. “Cuando un cultivo está implantado, el único plan B que tiene el productor es, por ejemplo en un maíz que uno cuando va a cosecha y está afectado por algún motivo, el plan estratégico es picarlo y meterlo en la bolsa y después hacerle a los animales”, planteó. No obstante, aclaró que esa alternativa no siempre es viable: “Un productor que alquila netamente agrícola, no tiene esa posibilidad porque tiene que vender el grano”.
Además, el costo del picado no es menor: “Picar un maíz está alrededor de los 600, 700 mil pesos por hectárea más un bolsón”. También existe el riesgo de que “el picado puede llegar a ser de mala calidad”.
Las implicancias de la sequía sobre los cultivos
Respecto de la soja, el entrevistado señaló que, “las muy tempranas sembradas están sufriendo los ambientes de menor calidad”, mientras que las más tardías atraviesan un momento delicado: “Si no llueve va a haber aborto de flores y obviamente soja quizá exuberante en altura pero sin grano”. En los lotes de segunda, incluso, alertó que, “puede haber muerte de plantas por sequía”.
A su vez, coincidió con las estimaciones de pérdidas difundidas por otros productores y puso el foco en la carga impositiva: “El Estado hace la cuenta cuánto va a dejar de recaudar pero el que pierde es el productor porque ya invirtió, ya está toda la campaña adentro”.