El director de la consultora Climatología Aplicada, Germán Heinzenknech, analizó para Canal E que las condiciones climáticas de la última campaña agrícola dejaron un balance dispar para los principales cultivos argentinos.
“El resumen del año no fue bueno, claramente no fue bueno para la zona núcleo y eso hizo que se perdiera seguramente el rendimiento”, afirmó Germán Heinzenknech. Además, explicó que el principal problema fue el desfasaje entre las precipitaciones y los momentos clave de los cultivos.
Distintas zonas de Argentina tuvieron una fuerte caída en el nivel de precipitaciones
“Cuando uno hace el análisis estadístico de la lluvia de los meses de verano, o sea de diciembre a febrero, te queda toda la zona núcleo y la provincia de Buenos Aires con un déficit de precipitaciones muy marcado”, detalló.
Heinzenknech también advirtió sobre el impacto en la soja: “Durante febrero, que fue el momento crucial para la recuperación y la floración de la soja, se dieron precipitaciones, esas precipitaciones empezaron a llegar más o menos el 10 de febrero, 15, en muchos sectores ya con cierto impacto negativo”.
Complicaciones en los cultivos ante la falta de agua en el momento indicado
Y sintetizó el problema central: “En el momento que los cultivos más necesitaban la abundancia pluvial, lamentablemente no la tuvieron”. En ese sentido, destacó: “La forma en que llovió se descalzó respecto de las necesidades agronómicas de los cultivos”.
Sobre la situación actual, el entrevistado explicó que las recientes lluvias generaron anegamientos temporarios en varias regiones productivas. “Se ve todo el litoral con excesos hídricos, gran parte de Santa Fe, gran parte de Entre Ríos, zonas del noroeste de Buenos Aires”, describió.
Sin embargo, llevó tranquilidad sobre la evolución de la situación: “Los excesos son temporarios, sobre todo en Santa Fe, Entre Ríos, que son territorios que tienen muy buena capacidad de drenaje”.