La suspensión aplicada por la Unión Europea a determinados productos provenientes de Brasil abrió una posible oportunidad comercial para Argentina, pero también dejó expuestas las diferencias internas del Mercosur. Marcelo Regúnaga, exsecretario de Agricultura, analizó en Canal E las consecuencias de la medida y advirtió que todavía faltan reglas claras para administrar las cuotas del acuerdo con Europa.
“A mí me parece que no es bueno para la relación en general entre el Mercosur y la Unión Europea que haya estas diferencias”, sostuvo. Según explicó, el conflicto surge a partir de las exigencias europeas sobre productos agropecuarios, promotores de crecimiento y otras cuestiones sanitarias.
La falta de reglas para distribuir las cuotas
Regúnaga señaló que uno de los principales problemas está dentro del propio Mercosur. Los países todavía no lograron acordar cómo se repartirán las cuotas correspondientes a distintos productos sensibles.
“Como nosotros no hemos acordado todavía en Mercosur cuáles son las reglas de juego para distribuir las cuotas, por ahora está funcionando un sistema que no es bueno para la región”, explicó.
Actualmente se utiliza el mecanismo denominado First Come, First Served, mediante el cual el primero que solicita autorización para exportar utiliza parte de la cuota disponible. Para Regúnaga, este sistema genera desorden y competencia entre los propios socios.
Argentina podría ganar participación temporalmente
La exclusión de Brasil puede generar una ventana para otros exportadores del bloque. “Definitivamente, si Brasil estuviera excluido, nosotros tendríamos la posibilidad de aprovechar, como de hecho va a pasar posiblemente en estos meses”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que ni siquiera está definido cuánto debería corresponderle a cada país. Paraguay y Uruguay buscan una distribución más igualitaria, mientras Argentina y Brasil pretenden utilizar antecedentes históricos de exportación como criterio.
“Por ahora está funcionando un sistema un poco anárquico”, resumió Regúnaga. También cuestionó la escasa información compartida entre los miembros del bloque respecto de las licencias que cada uno va utilizando.
Carne, quesos, huevos y miel bajo discusión
El exfuncionario explicó que el problema no se limita únicamente a la carne vacuna. Las reglas también deberán definirse para productos como quesos, huevos y miel, entre otros.
Para Regúnaga, establecer criterios permanentes permitiría que cada país administre mejor su participación y evitaría una competencia interna basada exclusivamente en quién exporta primero. “Cuando a vos te otorgan una cuota, vos la manejás como te conviene”, señaló.
El especialista aseguró que las autoridades argentinas están trabajando para conseguir un acuerdo dentro del Mercosur lo antes posible.
Regúnaga descartó una represalia comercial inmediata
Respecto de la posibilidad de que Brasil responda con medidas de reciprocidad, Regúnaga consideró más probable una negociación técnica. “Yo creo que más que la retaliación, lo que va a haber es una muestra de los brasileños de que ellos en general cumplen las exigencias que plantea la Unión Europea”, afirmó.
También rechazó interpretar la suspensión como una maniobra destinada a proteger a productores europeos frente al acuerdo comercial. “Lo veo más como una política sanitaria que tiene la Unión Europea”, sostuvo.
Para Regúnaga, Argentina y Brasil ya tienen una larga experiencia exportadora hacia Europa y cuentan con sistemas de control consolidados. El desafío inmediato será resolver el conflicto sanitario y, al mismo tiempo, ordenar dentro del Mercosur un mecanismo transparente para distribuir las nuevas oportunidades comerciales.