La decisión de la Unión Europea de suspender determinadas importaciones provenientes de Brasil abrió un nuevo escenario para el comercio internacional de carne. Fausto Brighenti, trader y consultor ganadero, explicó en Canal E que la medida podría beneficiar a otros países proveedores, entre ellos Argentina, Uruguay y Australia.
Según Brighenti, Brasil enfrenta dificultades para otorgar las garantías exigidas por Europa respecto del uso de determinados antimicrobianos. “La Unión Europea tomó la decisión de darlo de baja a Brasil por tiempo indeterminado”, afirmó, y señaló que incluso existen especulaciones sobre una restricción prolongada.
La salida de Brasil abre espacio para otros proveedores
Brighenti destacó la magnitud que tiene Brasil dentro del mercado europeo. Según sus cifras, durante el último año habría exportado alrededor de 85.000 toneladas de carne hacia ese destino, representando aproximadamente el 20% de las importaciones europeas.
“Se abren oportunidades para los países proveedores de la Unión Europea, como Argentina, como Uruguay, como Australia, incluso países como Paraguay”, explicó.
El consultor sostuvo que la ausencia temporal de Brasil puede agregar presión sobre los precios, especialmente en un contexto donde Europa también atraviesa problemas de oferta dentro de su propio rodeo.
Argentina apuesta por mayores garantías sanitarias
Consultado sobre la situación argentina, Brighenti destacó el papel de Senasa y aseguró que actualmente el país cuenta con un esquema sanitario que permite reducir este tipo de riesgos.
“Hoy tenemos, a través del Senasa, un esquema, un sistema de garantías muy preciso que nos exime de tener ese tipo de riesgos”, sostuvo.
También destacó el avance hacia una trazabilidad individual mediante caravanas electrónicas, una herramienta que, según explicó, podría otorgar mayor estatus internacional a la carne argentina y facilitar el ingreso a mercados todavía restringidos.
“Nos va a permitir incluso ingresar a países como Japón o países como Corea del Sur”, señaló.
La diversificación de destinos gana importancia
Brighenti consideró positivo que Argentina amplíe progresivamente su matriz exportadora. Mencionó oportunidades en Estados Unidos, la Unión Europea, China, Indonesia, Japón y Corea del Sur, entre otros destinos.
Para el especialista, disponer de una mayor cantidad de mercados habilitados permite reaccionar con mayor rapidez ante cambios geopolíticos o comerciales. “Hay que tener una gran versatilidad y la mayor cantidad de destinos habilitados”, sostuvo.
Esa flexibilidad adquiere especial importancia en un año marcado, según afirmó, por decisiones comerciales y políticas que modificaron rápidamente los flujos internacionales de carne.
La escasez mundial impulsa los precios
El consultor señaló además que existe una escasez de oferta vacuna entre varios de los principales países productores y exportadores. Según su análisis, muchas de esas economías están entrando en fases de retención de hacienda, lo que reduce la disponibilidad inmediata para la industria frigorífica.
“Se combina el mejor de los mundos, una gran demanda internacional y una escasez de oferta”, afirmó Brighenti. Ese escenario, agregó, explica parte de los aumentos registrados durante este año.
Incluso anticipó perspectivas favorables a largo plazo: “Hay analistas que pronostican que esto recién empieza, por lo cual hay grandes precios para los próximos diez años”.
Frente a ese escenario, Brighenti planteó que Argentina tiene una oportunidad concreta. “Tenemos el mundo pidiendo lo que nosotros hacemos”, sostuvo, y consideró que el desafío será producir más carne, mejorar su calidad y aprovechar una demanda internacional que actualmente ofrece nuevas oportunidades para la cadena ganadera.