La licenciada en Relaciones Laborales, Ayelén Kalenok, en diálogo con Canal E, hizo hincapié en que la inteligencia artificial, el mercado laboral, la ansiedad profesional y la elección de carrera son hoy algunas de las búsquedas más frecuentes entre jóvenes y trabajadores.
“Es muy interesante lo que está pasando y vamos a hacer un mini análisis de un artículo de The Guardian, uno de los diarios más reconocidos a nivel global, que se pone a hacer este análisis no de toda esta futurología, que vemos tanto de qué trabajo va a existir, de cuál va a dejar de existir, sino de cómo eso está afectando a qué están haciendo hoy”, explicó Ayelén Kalenok.
Anticipación a los cambios antes de que sucedan
Según desarrolló, el fenómeno no se limita a especulaciones sobre el futuro: “Nos da información que es muy interesante respecto de cómo todo ese temor y toda esa ansiedad lo que está causando es que haya cambios antes de que sean necesarios”.
Kalenok señaló que la conversación pública sobre automatización y reemplazo laboral está influyendo directamente en qué estudiar y hacia dónde orientar la carrera profesional. “Se empezó a generar como un tema que está muy de moda, que por supuesto todos vamos a leer porque queremos saber qué va a pasar mañana con los trabajos”, afirmó.
Cambios en la elección de carreras
Ese escenario provoca dos movimientos simultáneos: “Termina causando una polarización, por un lado, de redireccionar la carrera de las que vemos esos que van a dejar de existir” y, por otro, “este refuerzo de estas carreras que parecen ser como un poco más repelentes a la AI”.
La entrevistada advirtió que el mercado laboral funciona bajo lógicas similares a otros mercados. “El mercado laboral, como siempre decimos, realmente funciona como los otros mercados, de bienes, funciona exactamente de la misma manera y que se especule tanto con algo tan importante como el mercado de trabajo”, planteó.
Incluso en áreas tradicionalmente consideradas seguras, como tecnología e ingeniería, surgen dudas: “Este estudio también muestra que se le preguntó a graduados de ingeniería y el 24% se puso a pensar si estaba bien la carrera que habían estudiado”.