La mosca de los frutos es una de las principales amenazas para la fruticultura a nivel local y también global. Con el objetivo de fortalecer su control y erradicación, el Senasa actualizó el Programa Nacional de Control y Erradicación de Moscas de los Frutos mediante una nueva resolución que unifica y moderniza más de 20 normativas vigentes. En este contexto, este medio se comunicó con el coordinador del programa, Esteban Garavelli.
Esteban Garavelli describió la magnitud del problema: “La mosca de los frutos es, sin duda, una de las principales plagas que afecta a la fruticultura, no solo a nivel nacional, sino también a nivel internacional, por las pérdidas directas que ocasiona sobre la producción, la pérdida de fruta, de rendimientos, de calidad, y también por las restricciones que impone al comercio internacional”.
Los tipos de moscas que existen
A nivel global, existen más de 300 especies, lo que obliga a establecer medidas cuarentenarias estrictas. Según explicó, esto implica mayores costos para los productores: “A nivel mundial existen más de 300 especies de moscas de los frutos, lo que hace imponer diferentes tipos de medidas cuarentenarias para el intercambio comercial, y eso supone también una gran inversión para los productores que quieren comerciar con los con los países”.
Garavelli planteó que en el país se registran dos especies de importancia cuarentenaria: “La mosca del Mediterráneo, Sedatitis capitata, y la mosca sudamericana, que es nativa de nuestra región, que es Anastrefa fraterculus”.
Cuáles son las frutas más afectadas
Ambas afectan a una amplia variedad de cultivos: “Desde cítricos hasta peras, manzanas, cerezas, frutales de carozo, de pepita. Es decir, quedan pocas frutas excluidas de lo que es el perjuicio que ocasionan estas plagas”.
No obstante, el programa sanitario logró avances significativos. El entrevistado destacó que, “se han conseguido tener áreas libres en nuestro país, como es toda la región patagónica y lo que son los oasis centro y sur de la provincia de Mendoza”. Esto permite exportar sin tratamientos cuarentenarios adicionales.
A su vez, explicó que la detección de brotes es un fenómeno habitual incluso en zonas libres: “Es común y frecuente en las áreas libres que se produjan brotes”.