La ley de modernización laboral que impulsa el Gobierno comenzó a generar debate entre las pequeñas y medianas empresas. Con más de 200 artículos y casi 80 páginas, el proyecto busca actualizar el marco laboral y promover el empleo registrado, pero desde el sector pyme advierten que algunos plazos y beneficios resultan insuficientes para el contexto actual.
Elisabet Piacentini, en diálogo con Canal E, explicó que las pymes fueron recibidas por equipos técnicos del Senado para presentar observaciones formales. “La ley de modernización laboral es muy amplia, tiene más de 200 artículos y combina cuestiones laborales y constructivas, por lo que su análisis lleva mucho tiempo”, señaló.
Uno de los puntos centrales es el Registro de Incentivo Laboral (REFER), que otorga beneficios a quienes incorporen trabajadores desocupados, ex empleados estatales o monotributistas. “Es un capítulo interesante porque reduce de manera importante las cargas sociales para crear más empleo”, destacó la especialista. Sin embargo, alertó sobre el principal problema: el plazo.
Poco tiempo para contratar y escasa diferencia frente a grandes empresas
Desde la mirada pyme, el margen de apenas 12 meses para incorporar personal resulta inviable. “Hasta que la ley se promulga, se reglamenta y se pone en marcha, no llegamos a tiempo. Además, la economía necesita crecer para que las empresas puedan contratar”, explicó Piacentini. Aunque las rebajas de cargas se extienden por cuatro años, el período para sumar empleados es demasiado corto.
Otro punto crítico es la escasa diferencia en los beneficios entre grandes empresas y pymes. “La ventaja para las pymes es apenas del 2,5% más que una multinacional, lo que no llega ni a 30 mil pesos por empleado”, afirmó. Según Piacentini, ese ahorro resulta insuficiente para incentivar nuevas contrataciones en un sector golpeado por la caída del consumo.
El costo laboral sigue siendo una de las principales barreras. “Entre lo que aporta el empleador y el empleado, estamos hablando de cerca del 50% del sueldo”, detalló. Además, remarcó que “el aporte sobre el salario es el más alto de la región y comparable con países como Austria y Francia”.
Monotributo, inclusión social y el riesgo de pasar a responsable inscripto
Como tributarista, Piacentini también puso el foco en el monotributo, al que definió como una herramienta clave de inclusión. “No es solo un impuesto, es inclusión social: con una cuota se paga IVA, Ganancias, obra social y jubilación”, explicó.
Sin embargo, advirtió sobre el límite de facturación. “Si en los últimos 12 meses superás los 108 millones de pesos, tenés que salir del monotributo y pasar a responsable inscripto”, indicó. El problema es que el regreso no es inmediato: “Una vez que pasás a responsable inscripto no podés volver al monotributo por tres años, aunque factures cero”.
Finalmente, alertó a los contribuyentes sobre el control fiscal. “ARCA controla todo lo que ingresa por billeteras virtuales, aunque muchos crean que no”, sostuvo, y recomendó una planificación fiscal adecuada.