La posible derogación de la Ley de Etiquetado Frontal volvió a instalar el debate sobre la información nutricional y la alimentación saludable. Para Matías Hallú, ingeniero químico y director del Centro Tecnológico de Alimentos, la normativa aprobada en 2021 generó resultados positivos y su eliminación podría tener consecuencias negativas para los consumidores.
"Según estudios hechos por el Ministerio de Salud, en 2023, cuatro de cada cinco personas cambiaron sus hábitos de consumo para bien", destacó el especialista. En ese sentido, afirmó que "derogar una ley que está siendo positiva para mejorar la alimentación de la población sería realmente de un impacto negativo".
El experto explicó que los octógonos negros cumplen una función clave al simplificar información nutricional que muchas veces resulta compleja para el consumidor promedio. "La simple existencia de un octágono negro le permite a un padre decirle a su hijo: no, mirá, esto no te recomiendo que lo consumas", señaló.
La importancia de la educación alimentaria y la información nutricional
Hallú remarcó que el etiquetado frontal es una herramienta útil, pero no suficiente. Según explicó, todavía existe un importante desafío en materia de educación alimentaria para que las personas comprendan qué consumen y cómo impacta en su salud.
"Falta trabajar enormemente en la educación alimentaria", afirmó. Además, destacó que muchas personas no interpretan correctamente las tablas nutricionales o simplemente no les prestan atención durante las compras cotidianas.
Para el director del Centro Tecnológico de Alimentos, la clave está en combinar información clara con educación nutricional. "Lo importante siempre es informarse y entender sobre lo que estamos consumiendo", sostuvo.
En esa línea, utilizó una comparación para explicar el rol del etiquetado: "Los octógonos y el etiquetado frontal pueden ser como un GPS, pero la educación en alimentación real es aprender a manejar".
El rol del INTI y los desafíos para mejorar el sistema
Otro de los aspectos abordados fue la función de los organismos de control. Hallú destacó la importancia del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) para verificar la información declarada por las empresas alimenticias. "El INTI es la herramienta que tenemos como certificación tanto para alimentos como para muchísimos rubros más y cumple una función vital", aseguró.
Asimismo, consideró que la ley puede perfeccionarse sin necesidad de eliminarla. Explicó que el actual sistema de octógonos funciona bajo una lógica binaria que puede generar situaciones límite entre productos con diferencias mínimas en su composición. "Hay ciertos puntos que se podría buscar un punto de mejora", indicó, al mencionar modelos internacionales como Nutri-Score en Europa o los sistemas de estrellas utilizados en Australia y Nueva Zelanda.
Finalmente, Hallú advirtió sobre la magnitud del problema alimentario en Argentina. "Arriba del 70% de la gente tiene sobrepeso y eso es un indicador de la mala alimentación", concluyó, al defender la continuidad de políticas orientadas a promover hábitos más saludables.