El economista, Federico Glustein, conversó con Canal E y se refirió a que el riesgo país volvió a ubicarse por encima de los 500 puntos básicos y reabrió el debate sobre la confianza de los mercados en el rumbo económico de Argentina.
“El riesgo país está por encima de los 500 puntos nuevamente, pero da por dos situaciones”, explicó Federico Glustein, y detalló que una de ellas es la fuerte volatilidad internacional: “El mercado internacional, sobre todo esta última semana, viene con una volatilidad muy alta”. Según señaló, esa inestabilidad “termina golpeando a las empresas argentinas que cotizan en Wall Street”.
Crece la desconfianza en el sector financiero
A ese escenario externo se suma la incertidumbre local. “Esto obviamente viene acompañado de la inestabilidad local, producto de esta falta de confianza que se empieza a generar a partir de la no iniciación del nuevo índice para el sistema de precios, seguido de la renuncia del titular del INDEC”, afirmó.
Glustein remarcó que la decisión de frenar la implementación del nuevo índice de precios genera desconfianza en los mercados, especialmente porque muchos instrumentos financieros se ajustan por inflación. “Cuando vos anunciás que vas a corregir la inflación para que sea más real, lo anunciaste hace 6-7 meses y después lo decidís discontinuar porque el índice no iba a dar acorde a lo que vos esperás, se genera desconfianza”, sostuvo.
El Gobierno no se siente cómodo con el nuevo IPC
Sobre si el Gobierno dio marcha atrás porque el resultado no era favorable, planteó: “No solamente lo digo yo, lo dijo el propio ministro Caputo”. Y explicó que el nuevo índice ponderaba más los servicios, que tuvieron fuertes aumentos: “Todo eso tiene un impacto mayor en el nuevo índice de precios que de lo que veníamos queriendo”.
Sobre el efecto político de ese cambio metodológico, el entrevistado agregó: “Cuando vos no querés mostrar el verdadero resultado que trae la inflación en sí, terminás haciendo este tipo de políticas”.
Al analizar el programa económico, sostuvo: “Yo lo veo un poco confuso, sin lugar a duda”. También reconoció avances macroeconómicos: “Pasamos de una inflación del 211% a una del 31,5%, redujimos el nivel de deuda pública, redujimos el déficit fiscal”. Sin embargo, advirtió que el impacto social es negativo.