El analista internacional, Alberto Ruskolekier, en contacto con Canal E, se refirió a que la relación entre Irán y Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos más delicados, con negociaciones trabadas, amenazas latentes y una fuerte presión internacional para evitar un conflicto armado en Medio Oriente.
“El enorme tema que hay en geopolítica en este momento son las negociaciones que aparentemente ayer habían quedado truncas entre Irán y Estados Unidos”, señaló Alberto Ruskolekier. Según explicó, Estados Unidos ya tiene “posicionada una fuerza de ataque abrumadora y gigantesca, enorme, con portaaviones, etcétera”, mientras un segundo portaaviones norteamericano se dirige a la zona.
Donald Trump amenazó a Irán
Asimismo, detalló que las conversaciones recientes no prosperaron y que el propio Donald Trump endureció su discurso: “Ayer las conversaciones no llegaron a buen puerto, se estancaron, el presidente norteamericano Trump dijo que ahora Irán va a tener que esperar una respuesta muy, pero muy dura”. Sin embargo, también advirtió sobre la volatilidad política: “Sabemos que lo que se dice respecto de Trump a los pocos minutos, esto puede estar contradecido”.
Ruskolekier mencionó que se confirmó un nuevo intento diplomático: “Finalmente se cambió el lugar donde iba a tener una próxima negociación, ahora va a tener lugar en Omán, el sultanato de Omán”.
Distintos países buscan que el conflicto no repercuta en Medio Oriente
A su vez, explicó que Estados Unidos enfrenta fuertes presiones de actores regionales clave. “Estados Unidos tiene una gran presión por parte de Turquía, por parte de Catar y por parte de Bersaguita para que no efectúe ningún ataque a Irán”, ya que, según estos países, una ofensiva militar “va a desestabilizar Medio Oriente”.
En ese contexto, el entrevistado reveló los puntos centrales que se estarían negociando: “Congelar por tres años el enriquecimiento de uranio de Irán, y luego de los tres años que pueda enriquecer solamente 1,5%”. También mencionó el destino del material nuclear desaparecido tras ataques previos: “Desaparecieron, sin destino conocido, 400 kilos de uranio enriquecido”.
Otro eje clave es la seguridad regional: “Que haya un pacto de no agresión entre Irán y Estados Unidos”. Sobre la misma línea, añadió que el compromiso de “no transferir armas y tecnologías militares, ni de ningún tipo, a otros países o aliados de Irán”.