El secretario general de la Cámara de Medicina Oftalmológica (CAMEOF), Juan Manuel Ibarguren, conversó con Canal E y se refirió a que la oftalmología argentina atraviesa una situación crítica marcada por el atraso de los aranceles, el aumento de los costos operativos y la ausencia de políticas públicas de largo plazo.
Juan Manuel Ibarguren planteó que, “si nosotros vemos que la inflación en general fue el 32% aproximadamente, la medicina prepaga aumentó en promedio la cuota a sus afiliados del 26% en promedio” mientras que “en las prestaciones oftalmológicas, los aranceles solamente fueron reflejados un incremento del 12,5, el 13%”.
Situación delicada en la oftalmología con respecto a la inflación
Según explicó, “prácticamente el 50% de lo que aumentó la medicina prepaga es lo que le trasladó a los prestadores oftalmológicos” y advirtió que, “vamos a cerrar el 2026 con un 100% de atraso para poder de alguna manera equipararnos a la inflación”.
Ibarguren sostuvo que los honorarios profesionales se encuentran en niveles insostenibles. “La mejor paga 20 mil pesos y la peor paga 8 mil”, afirmó al referirse a las consultas oftalmológicas abonadas por las prepagas.
Fuerte pérdida del poder adquisitivo para los profesionales
Además, explicó que de esos ingresos los médicos deben afrontar gastos operativos e impuestos. “La remuneración que hoy tiene el honorario médico es verdaderamente una vergüenza”, remarcó.
Para ilustrar la distorsión de precios relativos, el entrevistado señaló: “Hoy una consulta oftalmológica cuesta menos que una visita de un electricista para ver si anda bien o no la pérdida de luz del baño, por ejemplo”.
A su vez, destacó que la especialidad requiere inversiones permanentes en equipamiento. “Un consultorio tipo básico implica una inversión mínima de 30 mil dólares para poder hacer esas consultas”, explicó.