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Laboral y tecnología

Inteligencia artificial y empleo: por qué las habilidades humanas ganan protagonismo

La asesora financiera Liliana Cardone explicó cómo el avance de la inteligencia artificial impacta en el empleo y qué habilidades serán clave en el futuro.

Inteligencia Artificial
Inteligencia Artificial | Cedoc

La irrupción de la inteligencia artificial (IA) volvió a poner en debate el futuro del trabajo. Sin embargo, lejos de una visión alarmista, la asesora financiera Liliana Cardone planteó un escenario de transformación más que de reemplazo masivo.

Hay muchas instituciones y cada uno en su actividad laboral tiene que empezar a repensarse y replantearse algunos cambios”, sostuvo, al referirse a informes recientes como el de Goldman Sachs y organismos internacionales. En ese sentido, comparó este proceso con otras revoluciones tecnológicas: “No es la primera revolución industrial… podemos ver qué pasó cuando llegaron las computadoras o internet”.

Habilidades humanas, el nuevo diferencial

Según Cardone, el impacto de la IA será desigual según el tipo de tarea. Aquellas actividades repetitivas o estructuradas son las más expuestas: “Trabajos con tareas más sistematizables pueden ser reemplazados por una máquina”.

En cambio, las habilidades humanas ganan centralidad. “El juicio humano, la adaptabilidad, el liderazgo… esas habilidades que antes se llamaban blandas hoy toman más fuerza”, afirmó. Incluso destacó que la presencia física y la interacción emocional siguen siendo difíciles de sustituir: “El ser humano es irreemplazable cuando se trata de contener, empatizar o escuchar”.

En este contexto, profesiones técnicas manuales o roles de liderazgo aparecen menos amenazados. Pero también subrayó que la IA puede complementar tareas: “Podemos usar la tecnología para dejar de hacer tareas que llevan tiempo y dedicarnos a cómo comunicarnos mejor o empatizar con el otro”.

Adaptarse o quedar rezagado

Cardone fue clara respecto al desafío que enfrentan los trabajadores: “Quien no incorpora la inteligencia artificial a su trabajo va a estar rezagado”. Lejos de proponer una dicotomía entre habilidades humanas y tecnológicas, planteó la necesidad de combinarlas.

Además, relativizó el temor al desempleo masivo. “No hay una baja provocada por la IA; por el contrario, el aumento de productividad puede generar más empleo”, explicó. Según su visión, lo que predomina es una reorganización del mercado laboral, con nuevos roles y otros que pierden relevancia.

En línea con estimaciones internacionales, señaló que hasta el 60% de los trabajos podrían verse impactados, aunque no necesariamente eliminados. “No es que conlleve aumento de desempleo, sino una realocación… reinventarse en algunos casos”, precisó.

Finalmente, dejó un mensaje clave para trabajadores y empresas: “No hay que tenerle miedo, pero tampoco rechazar la IA”, ya que el futuro del trabajo dependerá de la capacidad de adaptación en un contexto aún en evolución.