En diálogo con Canal E, Jorge Borgognoni, analista internacional, aseguró que la confirmación de daños en una planta nuclear iraní por parte de la ONU marca un nuevo punto de inflexión en la escalada bélica en Medio Oriente.
“ONU es una fuente de información autorizada para esgrimir este tipo de datos”, remarcó, y explicó que este episodio refleja la creciente tensión entre el eje Estados Unidos–Israel e Irán, que no estaría tan aislado como aparenta.
“Lo cierto es que este conflicto está escalando y, en términos económicos, está teniendo consecuencias muy graves para Europa”, advirtió. Según detalló, las bolsas europeas registraron fuertes caídas, mientras que el precio del crudo y el transporte de gas alcanzaron valores “exorbitantes”, afectando especialmente a China, uno de los principales actores económicos involucrados indirectamente.
Irán, aliados estratégicos y la sombra de las potencias
Borgognoni sostuvo que Irán no actúa en soledad. Mencionó el rol de Hezbollah como actor paramilitar en la región y destacó la postura ambigua de potencias como China y Rusia.
Respecto a Moscú, señaló que la posición de Vladimir Putin resulta llamativa: una actitud distante en el discurso, pero estratégica en términos geopolíticos. China, por su parte, aparece como uno de los más perjudicados por el encarecimiento energético y la inestabilidad comercial.
El foco también está puesto en el estratégico Estrecho de Ormuz, vía clave para el tránsito mundial de petróleo. Allí, explicó, no hay un cierre definitivo, pero sí un freno operativo que altera la logística global. “Eso permite la no navegabilidad, el no tránsito, se anulan todas las operaciones logísticas y eso hace un retraso abiertamente”, detalló. El impacto inmediato es el aumento de precios y la acumulación de stock en zonas vulnerables.
¿Hasta dónde puede escalar el conflicto?
Consultado sobre la posibilidad de un alto el fuego, Borgognoni fue contundente: “Siempre los altos al fuego en Medio Oriente son a base de fuego”. Para el analista, la lógica de disuasión en la región se sostiene mediante la amenaza permanente.
Además, alertó que la escalada ya superó objetivos militares tradicionales. Ataques a embajadas y residencias oficiales marcan un quiebre en las reglas tácitas del conflicto.
“No sé hasta dónde puede llegar a escalar esto y hasta cuándo”, reconoció, al comparar el escenario con conflictos prolongados como el de la Franja de Gaza, donde el desgaste humano y económico termina siendo devastador.
Sobre los recientes cambios en la cúpula de la Guardia Revolucionaria iraní, consideró que el objetivo inmediato sería evitar fracturas internas. “Lo que ahora busca siempre, sobre todo la lógica americana, es una vez penetrando, dividirlo, celularlo”, explicó, aludiendo a estrategias para fragmentar estructuras de poder.