El economista, Julio Gambina, en comunicación con Canal E, analizó que la acumulación de reservas del Banco Central volvió al centro del debate económico luego de que el Gobierno confirmara que en 2026 buscará sumar 10.000 millones de dólares, en línea con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
“El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional indica que tiene que acumular reservas, un tema que no cumplió en el año 2025 y que se ha comprometido el Gobierno en resolverlo para este 2026, anunciando que va a comprar en todo el año 10.000 millones de dólares”, explicó. Según Julio Gambina, el Gobierno ya comenzó a avanzar en ese camino: “Si uno mira lo que está pasando en este comienzo del 2026, está comprando”.
El objetivo detrás de las compras del Banco Central
Sin embargo, aclaró que gran parte de esas compras no fortalecen genuinamente la posición externa. “Mucho de lo que compra tiene destino en cancelación de vencimientos”, sostuvo, y agregó que el Gobierno “está privilegiando el pago de deuda externa por la deuda interna. No me refiero a la deuda financiera interna, me refiero a la deuda con la sociedad”.
Gambina vinculó directamente la política de reservas con el deterioro del empleo. “El dato de hoy de más de 900 trabajadores de FATE en la calle como parte de los 300.000 puestos de trabajo perdidos en la Argentina, te está mostrando cuáles son las decisiones de política económica en la Argentina”, señaló. Luego, manifestó que, “las decisiones son cumplir con la exigencia del Fondo, con la exigencia de los acreedores”.
Cuál es la política industrial del Gobierno
Al analizar la orientación productiva, afirmó: “La política industrial del Gobierno hoy es favorecer la entrada de capitales transnacionales en sectores definidos por el Gobierno como estratégicos. Sea el agro, la minería, la energía, y complementariamente a eso el sector financiero”.
Mientras se celebran anuncios de inversión, el entrevistado cuestionó su impacto real: “¿Qué tiene que ver eso con resolver el tema del empleo? ¿Qué tiene eso que ver con mejorar las condiciones de vida de buena parte de la Argentina?”.
Sobre la capacidad de adaptación de las PyMEs, comentó: “Cerraron 21.000 empresas desde que asumió el gobierno Milei en la Argentina”. También planteó las dificultades de la reconversión productiva: “No imagines que la pequeña y mediana empresa industrial argentina se va a transformar en una empresa minera para competir con los capitales canadienses, australianos, una locura”.