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Sector agropecuario

La importancia de los sistema de riego para el agro: la idea es “aumentar la productividad del cultivo a lo largo del año”

“Un sistema de riego lo que hace básicamente es aportar el agua que el cultivo no está recibiendo por parte de la naturaleza”, indicó el especialista en riego agrícola, Juan Amboldi.

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Juan Amboldi: “Un sistema de riego lo que hace básicamente es aportar el agua que el cultivo no está recibiendo por parte de la naturaleza” | Freepik

El especialista en riego agrícola, Juan Amboldi, pasó por Canal E y se refirió a que la incorporación de sistemas de riego vuelve a posicionarse como uno de los ejes estratégicos para aumentar la productividad agrícola en Argentina.

Juan Amboldi explicó que el objetivo del sector es multiplicar esa superficie en los próximos años para mejorar la estabilidad productiva frente a la variabilidad climática. “Un sistema de riego lo que hace básicamente es aportar el agua que el cultivo no está recibiendo por parte de la naturaleza, por el aporte de lluvia y así de más”, señaló.

Cuáles son los beneficios de implementar los sistemas de riego

Según desarrolló, el principal beneficio del riego no es solo el aumento de rendimiento, sino la previsibilidad productiva: “El sistema de riego siempre inicia un proyecto de sistema de riego para aumentar la productividad del cultivo y de la tierra a lo largo del año, pero los que trabajamos con sistemas de riego, lo que siempre le decimos al productor que a largo plazo lo que nos otorga esto es la previsibilidad, poder estabilizar las producciones”.

Amboldi remarcó que el riego permite reducir una de las principales incertidumbres de la producción agrícola como es la dependencia de las lluvias. “Dentro de todas las variables que se tiene de una producción no tan controlada, la verdad que la variable del riego y del agua es algo que se puede trabajar y que está al alcance de todos”, explicó.

La utilización del riego en Argentina sigue siendo limitado

Actualmente, detalló que el uso de riego en el país sigue siendo limitado: “Aproximadamente la producción argentina riega un 5% de la superficie, que es ese valor de 2 millones, 2 millones y medio de hectáreas”.

Además, gran parte de esa superficie utiliza métodos tradicionales. “La gran mayoría se riega por lo que se llama inundación. O sea, directamente se estabilizan, digamos, se nivelan los campos y se tira agua directamente al suelo y se inundan los campos”, sostuvo el entrevistado.

A su vez, señaló que, si bien es un sistema económico, presenta limitaciones: “Es una práctica muy económica, pero la verdad que es muy ineficiente en el uso del agua y del recurso del agua”.