La situación venezolana vuelve a ocupar un lugar central en la agenda internacional, pero, según el especialista en energía, Luis Bolomo, el impacto en los mercados petroleros será limitado. En diálogo con Canal E, el analista advirtió que, pese a la tensión política, “no va a haber cambios significativos en los precios del petróleo a nivel internacional”.
Bolomo explicó que la actual estabilidad del mercado energético responde a múltiples factores estructurales. “Ni la OPEP tiene interés en realizar cambios”, afirmó, y recordó que el desarrollo de los hidrocarburos no convencionales permitió a varios países alcanzar la autosuficiencia energética. En ese contexto, Venezuela ya no tiene el peso de décadas anteriores: “Hace años producía tres millones de barriles diarios y hoy produce apenas 900 mil”.
Incluso en un escenario optimista, el impacto sería marginal. “Aunque Venezuela aumentara su producción a un millón y medio de barriles, no veríamos un cambio sustancial en los precios”, sostuvo. Para Bolomo, cualquier reacción del mercado respondería más a la especulación financiera que a la realidad productiva. “Puede haber volatilidad, pero será producto de la especulación”, remarcó.
El verdadero interés de Estados Unidos en Venezuela
Si bien el petróleo venezolano es convencional y de bajo costo —“un barril puede producirse a 15 o 20 dólares”—, Bolomo descartó que ese sea el principal motivo de la presión estadounidense. “Creo que el motivo de toda esta historia no tiene que ver con el petróleo”, aseguró.
El especialista apuntó directamente a la disputa geopolítica global. “Estados Unidos está preocupado por la actividad de China en infraestructura, de Irán en armamento y de Rusia en las Fuerzas Armadas venezolanas”, explicó, y comparó la situación con antecedentes recientes en Europa del Este.
Además, destacó un factor estratégico clave: los recursos minerales del Orinoco. “Hay una actividad minera muy importante vinculada a las tierras raras, fundamentales para la inteligencia artificial y las comunicaciones”, subrayó. Según Bolomo, estos minerales pesan más que el crudo en la ecuación global. “Estados Unidos hoy básicamente no necesita el petróleo; el argumento estratégico y de seguridad es otro”.
Vaca Muerta y el rol de Argentina en el nuevo mapa energético
En este escenario, Argentina aparece con una oportunidad concreta. “Vaca Muerta tiene un petróleo de gran calidad y un volumen extraordinario”, señaló Bolomo. Actualmente, el país explota solo “el 15 o 20% de su dimensión total”, lo que deja margen para crecer.
El analista destacó el avance en infraestructura y exportaciones: “Se están construyendo vías de evacuación a paso acelerado” y adelantó que “a fin de este año y el próximo comenzaremos a exportar gas natural licuado a un nivel interesante”.
Finalmente, advirtió sobre la necesidad de prudencia política. “Es imprescindible saber qué está pasando en el mundo para no cometer errores graves”, concluyó, al tiempo que remarcó que Vaca Muerta puede convertirse en un activo estratégico si Argentina logra estabilidad y visión geopolítica.