La economía argentina atraviesa un momento bisagra. Con el dólar en tendencia descendente y un riesgo país que ronda los 500 puntos básicos, el mercado parece enviar señales de respaldo al rumbo oficial. Para el economista Martín Ravazzani, el cambio en el esquema cambiario fue determinante: “El gobierno ha logrado con la reformulación del sistema cambiario una estabilidad en el dólar realmente interesante”.
El economista subrayó que este proceso ocurre en un contexto estacionalmente adverso, cuando suele haber menor oferta de divisas por exportaciones. Además, destacó la lectura positiva de los inversores tras la media sanción de la reforma laboral: “Los mercados le dieron muy bien la media sanción de la reforma laboral”.
Reservas y riesgo país: la clave para volver al crédito
Uno de los pilares del análisis es la acumulación de reservas por parte del Banco Central. Ravazzani recordó que la autoridad monetaria adquirió recientemente un volumen récord diario y que en lo que va del año superó los 1.900 millones de dólares en compras.
Según explicó, “estas compras de reservas son fundamentales porque Argentina tiene necesidad de bajar el riesgo país”, especialmente ante los importantes vencimientos de deuda previstos para este año y el próximo. La meta oficial sería acceder a financiamiento con una tasa inferior al 9%, algo que requeriría un riesgo país cercano a los 400 o 450 puntos.
El economista trazó una comparación regional para ilustrar la relación entre reservas y percepción de riesgo. Mientras Argentina y Ecuador poseen reservas equivalentes al 5% o 6% del PBI, países como Uruguay o Perú superan ampliamente ese ratio y exhiben riesgos país considerablemente menores. En ese sentido, fue contundente: “Hay una relación muy directa entre el nivel de riesgo país y el nivel de reservas”.
Para Ravazzani, despejar el frente externo es condición necesaria para consolidar la estabilidad macroeconómica y recuperar plenamente la confianza del mercado.
Confianza e INDEC: el impacto institucional
Consultado sobre la salida de Marco Lavagna del INDEC y el debate en torno al sistema de medición de la inflación, el economista admitió que el episodio no ayuda al clima de credibilidad.
“Claramente la salida de Marco Lavagna del INDEC no es un suceso que contribuya a recrear la confianza”, afirmó. Recordó además que la continuidad de su gestión había sido interpretada como un gesto hacia los inversores, orientado a garantizar transparencia en las estadísticas públicas.