En diálogo con Canal E, Fernando Belvedere, titular de FEB Propiedades y corredor inmobiliario, analizó las proyecciones del mercado inmobiliario argentino para 2026 y afirmó que el sector comienza a mostrar señales de reactivación, con subas puntuales de precios y mayor demanda impulsada por el crédito hipotecario.
Belvedere sostuvo que el mercado está atravesando un proceso de reacomodamiento. “Para este 2026 estamos viendo que los valores se están empezando a reacomodar, estamos teniendo muchas más consultas y la vieja ley de la oferta y la demanda está haciendo que algunos valores estén subiendo”, explicó.
Según detalló, no se trata de un fenómeno generalizado, sino focalizado en zonas específicas. “Está teniendo aumentos de entre un 10 y un 15%, pero no quiero que quede como que suben todas las propiedades, depende del barrio”, aclaró.
Además, señaló que muchos propietarios prefieren sostener precios antes que convalidar fuertes bajas: “Muchos vendedores dicen: no quiero bajar más de un 20% o de un 15%, entonces eso también hace que los valores se estabilicen”.
Crédito hipotecario: tasas, demanda y filtros
El corredor inmobiliario destacó que el mercado continúa fuertemente atado al dólar y al financiamiento bancario. En ese sentido, remarcó el rol del Banco Nación frente a la banca privada.
“La tasa que hoy te está proponiendo el Banco Nación, que es la más seductora para los tomadores de créditos, está entre un 4 y un 5%”, explicó. En contraste, indicó que en los bancos privados “estás en más del doble”, además de enfrentar mayores requisitos.
Belvedere subrayó que la demanda de financiamiento es elevada: “No dan abasto con la cantidad de carpetas que están recibiendo por la tasa que tienen”, comentó tras reunirse con autoridades de la entidad.
Sin embargo, advirtió sobre la carga burocrática: “Para ir a sacar un crédito hipotecario te piden una carpeta con una documentación… un cliente me decía medio en broma que hasta le pedían los ingresos de la mascota de la familia”.
Para el especialista, flexibilizar requisitos y avanzar en herramientas como las hipotecas divisibles podría ampliar el acceso al crédito, especialmente para propiedades a estrenar o en pozo. Y fue categórico sobre el impacto estructural del financiamiento: “Las veces que se pone el crédito hipotecario sobre la mesa, la gente no duda en tomarlo, no le importa ni lo que va a terminar devolviendo, porque saben que se van a poder comprar su casa y el déficit habitacional es grandísimo”.
Alquileres y cambios tras la pandemia
En el segmento de alquileres, el panorama es más complejo. Tras la derogación de la ley anterior, Belvedere consideró que el mercado no logró autorregularse plenamente.
“Hay gente que hoy no está pudiendo alquilar porque le piden valores astronómicos y requisitos incumplibles para el empleado de a pie”, afirmó. Esto, según explicó, está generando un reacomodamiento de precios ante la falta de respuesta de la demanda.
Con 20 años de trayectoria, el corredor definió al mercado como cíclico y recordó el boom de los créditos UVA entre 2015 y 2018. También remarcó el impacto estructural de la pandemia en las preferencias de los compradores: hoy la búsqueda de espacios verdes y mayor calidad de vida es una tendencia consolidada.