El presidente de CICCRA, Miguel Schiariti, en comunicación con Canal E, explicó las causas detrás de la caída del consumo de carne vacuna, el impacto de la menor producción ganadera y el cambio de ciclo que atraviesa el sector.
Para Schiariti, la pérdida de poder adquisitivo no es el único factor que explica este comportamiento. “No es el único motivo el poder adquisitivo. Lo que ha ocurrido en los últimos tres años es que hemos tenido años nefastos para la producción”, planteó.
Cuáles son los factores que impactaron en la producción cárnica
Asimismo, repasó los problemas climáticos que afectaron al rodeo argentino y redujeron la disponibilidad de animales. Sobre 2023, señaló: “En el año 23 tuvimos una sequía de cuatro meses y medio justo en el momento del entore de la vaca”. Según explicó, ese escenario derivó en una menor cantidad de terneros: “Tuvimos alrededor de 350.000 terneros menos que los habituales”.
La situación continuó durante los años siguientes. “En el año 24 tuvimos tres millones de hectáreas inundadas”, sostuvo Schiariti, quien luego agregó que, “tuvimos casi 350.000 terneros menos”.
Para el año siguiente, describió un impacto todavía mayor: “Y en el 25 pasó lo mismo pero con una pérdida de cinco millones de terneros, es decir, una caída en la producción cárnica muy fuerte”.
El consumidor cambia de hábito en base al bolsillo
La menor producción impactó sobre la oferta y los precios, mientras que los consumidores buscaron alternativas más económicas. En este sentido, el entrevistado explicó que, “el consumidor ante las diferencias de precio entre el pollo y la carne vacuna o entre el pollo y el cerdo, entre la carne vacuna y el cerdo termina decidiendo por un producto cárnico más económico que el de la carne vacuna”.
La diferencia de precios es determinante: “Fíjate que con el valor promedio de un kilo de carne vacuna se pueden comprar 5 kilos de pollo o se pueden comprar casi 3 kilos de cerdo”.