El presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), Miguel Schiariti, pasó por Canal E y realizó un balance del primer semestre de 2026 y aseguró que la producción bovina continúa afectada por tres años consecutivos de problemas climáticos.
Miguel Schiariti describió el panorama productivo: “El balance fue negativo, digamos, en cuanto a cantidad de animales faenados”. Según explicó, la caída responde a una sucesión de fenómenos climáticos extremos que redujeron el nacimiento de terneros durante los últimos tres años.
Cuándo empieza a complicarse la producción bovina
Asimismo, recordó que en 2023 la sequía afectó la alimentación del rodeo y explicó: “Animal que no come, animal que no ovula”. Luego agregó que en 2024 hubo “3 millones y medio de hectáreas inundadas”, mientras que en 2025 “fueron 5 millones de hectáreas inundadas”. Como consecuencia, afirmó: “En tres años perdimos 6% de la producción de carne del país”.
Sobre el comportamiento de los precios, Schiariti indicó que esa menor disponibilidad de hacienda fue determinante: “Esto obviamente generó los aumentos de precios que se generaron en los primeros seis meses del año, cosa que en este momento se ha estabilizado, en este momento estamos en un parate de precios”.
El clima podría afectar nuevamente al sector cárnico
Con respecto a la posible llegada del fenómeno climático de El Niño, advirtió que el escenario podría volver a complicarse. “Sí, sin ninguna duda”, respondió cuando fue consultado sobre el impacto para la ganadería, y agregó: “Si sucede eso, no solo va a ser complicado para la ganadería, sino también va a ser complicado para el cliente que vaya a querer comprar carne, porque la carne vacuna va a aumentar”.
El entrevistado también explicó por qué la carne vacuna mantiene una diferencia de precios cada vez mayor respecto del pollo y el cerdo. “Un pollito, cuando sale de la incubadora, tarda 120, 150 días en ir al frigorífico y come 1,400 kilos de alimento por cada kilo de carne que engordó”, mientras que “un cerdo necesita 180 días de cordal y come 2,400 kilos por cada kilo que aumenta”. En cambio, “un vacuno come 6 kilos de alimento para aumentar un kilo de carne”.
Respecto del consumo interno, sostuvo que la menor disponibilidad de carne también está vinculada al crecimiento de las exportaciones. “Hay importantes aumentos en la demanda en el exterior y esto hace que haya menos carne en el mercado interno, no sólo la que no nació, sino la que estamos exportando”, explicó. Además, destacó que, “estamos exportando en un muy buen nivel y a muy buenos valores” y remarcó que, “la carne al exterior del año pasado aumentó el 123%”.