La semana comenzó con señales positivas para los mercados argentinos tras la mejora de la calificación crediticia del país y una fuerte reacción en los bonos soberanos. Nicolás Borra explicó que el cambio de nota de Argentina de “CCC+” a “B-” impulsó una baja del riesgo país por debajo de los 500 puntos básicos.
“Los bonos de Argentina son más confiables de cara al mundo y eso hace un rompimiento de los 500 puntos básicos del riesgo país”, destacó el especialista. Además, señaló que el mercado todavía mantiene el impulso positivo que dejaron las últimas ruedas financieras.
El impacto del nuevo RIGI y el empuje energético
Borra también analizó el anuncio del nuevo régimen de incentivo a las inversiones, conocido como “super RIGI”, y aseguró que el esquema amplía los beneficios para sectores estratégicos de la economía.
“Este nuevo RIGI es superador, incluso más beneficioso para las empresas”, afirmó. Según explicó, el principal cambio es que el programa ya no se concentra únicamente en sectores tradicionales, sino que incorpora industrias vinculadas a la innovación.
“Va hacia sectores más de innovación y disruptivos como pueden ser fintech, tecnología y centros de datos”, remarcó.
En paralelo, el analista destacó el desempeño de las compañías energéticas argentinas y mencionó los buenos resultados de Pampa Energía y YPF. En ese sentido, sostuvo que el mercado comienza a ver “ingresos más tangibles” vinculados al crecimiento de Vaca Muerta.
Inflación, dólar y expectativas del mercado
Respecto de las proyecciones macroeconómicas, Borra aseguró que las calificadoras internacionales continúan observando con optimismo la evolución de Argentina. Incluso reveló que Moody's podría mejorar nuevamente la nota crediticia del país en junio.
“Tenemos un sendero ambicioso para la baja de lo que sería el riesgo crediticio argentino”, sostuvo. Sin embargo, advirtió que el escenario podría cambiar con la llegada del año electoral, período en el que las calificadoras suelen adoptar posiciones más cautelosas.
Sobre el comportamiento del dólar, descartó una dolarización inmediata de carteras, aunque anticipó que podría acelerarse hacia 2026. “El argentino tiene en su memoria lo que nos pasó en septiembre y octubre del año pasado”, expresó.
En cuanto a la inflación, el especialista indicó que el mercado todavía no espera una perforación sostenida del 2% mensual en el corto plazo. “El mercado está exigiendo más tasas ante un riesgo de inflación persistente y tasas reales negativas”, explicó.
Por último, destacó que las acciones argentinas y los ADR operan con tendencia positiva, liderados principalmente por el sector energético, mientras que los bancos permanecen más cautos a la espera de mejores indicadores macroeconómicos.