La llegada del aguinaldo representa una oportunidad para miles de trabajadores que buscan aliviar gastos, cancelar deudas o proyectar nuevas inversiones. Los especialistas recomiendan utilizar este ingreso extraordinario con una estrategia que permita fortalecer las finanzas personales.
En diálogo con Canal E, la asesora financiera Giselle Baba analizó las mejores alternativas para administrar el aguinaldo y destacó la importancia de combinar orden financiero, ahorro e inversión según los objetivos y necesidades de cada persona.
La prioridad: ordenar las finanzas y reducir deudas
Baba consideró que el primer paso para quienes reciben el aguinaldo debería ser revisar su situación financiera y aprovechar el ingreso para disminuir compromisos pendientes.
En ese sentido sostuvo: "Lo primero es aprovecharlo para alivianar deudas, para poder fortalecer tu situación financiera de alguna manera". Según explicó, cancelar obligaciones o adelantar pagos futuros puede generar un alivio importante en el presupuesto de los próximos meses.
La especialista reconoció que muchas personas sienten la tentación de destinar el dinero a consumos postergados, pero recomendó pensar en el aguinaldo como una herramienta de planificación y no solamente como un ingreso para gastos inmediatos.
La importancia de la educación financiera
Uno de los aspectos que destacó durante la entrevista fue el creciente interés de los argentinos por la educación financiera. Según relató, cada vez más personas consultan sobre estrategias de ahorro, inversión y planificación de largo plazo.
Además, remarcó que las dificultades económicas muchas veces impulsan una mayor necesidad de organización. "Cuanto más difícil es la situación, uno necesita estar más ordenado", afirmó.
En ese contexto, recomendó definir previamente qué porcentaje del aguinaldo se destinará al consumo, cuánto irá al ahorro y qué parte podrá utilizarse para cancelar deudas o construir un fondo de respaldo.
Cómo dividir el aguinaldo de manera estratégica
Para evitar decisiones impulsivas, Baba sugirió establecer un plan antes de cobrar el dinero. Una de las alternativas consiste en distribuir el ingreso entre distintos objetivos financieros.
La asesora explicó que una parte puede utilizarse para el disfrute personal, otra para reducir deudas y una tercera para fortalecer el ahorro. Esta metodología permite aprovechar el ingreso extraordinario sin comprometer la estabilidad financiera futura.
También advirtió sobre una conducta frecuente entre los consumidores: "Es el gastarlo antes de cobrarlo", en referencia a quienes realizan compras anticipando ingresos que todavía no recibieron.
La diversificación como herramienta de ahorro
Consultada sobre las alternativas para quienes deciden guardar parte del aguinaldo, Baba insistió en la necesidad de diversificar las inversiones y no concentrar todos los recursos en un único instrumento.
"El ideal es la diversificación", señaló, al explicar que distribuir el capital entre diferentes opciones ayuda a reducir riesgos y mejorar la planificación de largo plazo.
Entre las alternativas recomendadas mencionó los seguros de retiro, especialmente para quienes buscan construir un respaldo financiero para la jubilación sin depender exclusivamente de la evolución de los mercados.
Fondos comunes de inversión y liquidez
La especialista también destacó el atractivo de los fondos comunes de inversión para quienes buscan una opción relativamente conservadora y con disponibilidad rápida del dinero.
Según explicó, estos instrumentos permiten acceder a distintas estrategias de inversión con niveles variables de riesgo y plazos de rescate que pueden ir desde la disponibilidad inmediata hasta 48 horas.
Baba señaló que la clave está en analizar el perfil del inversor, la necesidad de liquidez y el horizonte temporal antes de elegir cualquier alternativa financiera.
El fondo de emergencia y el ahorro para imprevistos
Otro de los conceptos que destacó fue la necesidad de construir un fondo de emergencia. Según explicó, el objetivo ideal es contar con un respaldo equivalente a varios meses de gastos para enfrentar situaciones inesperadas.
Si bien reconoció que alcanzar ese nivel de ahorro puede requerir tiempo, consideró que el aguinaldo puede ser un buen punto de partida para comenzar a construirlo de manera gradual.
La recomendación es definir objetivos específicos para cada ahorro y evitar utilizar un mismo fondo para cubrir necesidades completamente diferentes.
Dólar, plazo fijo y alternativas de inversión
Respecto a la tradicional compra de dólares, Baba consideró que puede ser una opción válida para quienes tienen objetivos de mediano o largo plazo. Sin embargo, aclaró que no resulta conveniente para quienes necesitan disponer del dinero en el corto plazo.
En sus palabras, "uno va al dólar pensando en un año, dos años en adelante", por lo que sugirió evaluar cuidadosamente el horizonte temporal antes de dolarizar los ahorros.
Por otra parte, se mostró menos entusiasta con el plazo fijo tradicional. Según explicó, actualmente existen instrumentos que ofrecen una combinación más atractiva entre rentabilidad y liquidez, como algunos fondos comunes de inversión o determinadas alternativas ajustadas por inflación.
Una oportunidad para tomar mejores decisiones
Más allá de la elección puntual de cada instrumento, Baba sostuvo que el aguinaldo puede convertirse en una herramienta para mejorar la salud financiera de las familias y construir hábitos más sostenibles.
En ese sentido resumió: "El aguinaldo no debería ser un premio para gastar". Para la especialista, se trata de una oportunidad para tomar decisiones más estratégicas, reducir vulnerabilidades y avanzar hacia una mayor estabilidad económica.