Las nuevas medidas económicas anunciadas por el Gobierno buscan generar condiciones para recuperar sectores que todavía muestran dificultades, entre ellos la construcción y el consumo. En ese contexto, este medio se comunicó con el economista y ex subsecretario de Financiamiento, Ramiro Tosi, quien analizó el programa que utilizará fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES para impulsar los créditos hipotecarios.
“En este caso, lo que se hizo fue venir a completar un anuncio, donde el Banco Central lo que sacó fue una comunicación que le permite a empresas que no tienen ingresos en dólares que puedan tomar deuda en dólares”, explicó Ramiro Tosi.
El Gobierno busca reactivar el mercado de créditos hipotecarios
Según desarrolló, la nueva iniciativa apunta principalmente a mejorar las condiciones de acceso a la vivienda: “Y en esta semana lo que se anunció fue una medida del lado de la demanda, o sea, para mejorar las condiciones de acceso a esas potenciales viviendas, ya sean nuevas, usadas o para fomentar la construcción”.
Tosi consideró que las nuevas medidas representan un reconocimiento de que algunos sectores todavía no lograron recuperarse. “El nivel de actividad de la construcción está casi un 15 o 20% debajo del nivel de noviembre del 2023, o sea que claramente ahí es tapar el sol con la mano, no reconocer de que ese sector en particular viene bastante rezagado respecto a otros sectores de la economía”, planteó.
Sin embargo, advirtió que el impacto de los créditos hipotecarios sobre la construcción dependerá del destino final de los préstamos: “Dentro de los destinos que van a tener estos créditos, no solamente está ampliación, refacción y construcción de nuevas viviendas, sino también compras de viviendas nuevas o usadas”.
En ese sentido, el economista remarcó que si una proporción importante se destina a viviendas ya construidas, “va a tener menos efecto dinamizador de la actividad, que si eso fuese exclusivamente a la construcción o refacción, como fueron en su momento los créditos Procrear”.
El Banco Central cambia la estrategia con respecto al tipo de cambio
También explicó las razones detrás de la suba del tipo de cambio mayorista, que superó la barrera de los $1.500. “Estuvimos entre los 1.400 y los 1.500 más o menos unos cuatro meses, donde se iba moviendo poquito a poquito el tipo de cambio, mientras el Banco Central iba comprando importante cantidad de reservas”, señaló.
Según el economista, durante agosto confluyeron una menor oferta de dólares y una mayor demanda. Finalmente, explicó que, “el Gobierno se dio cuenta que era más barato dejar deslizar el tipo de cambio, 5, 10 pesos, o sea que pasen los 1.500, que seguir interviniendo en el mercado de bonos o en el mercado de futuros”.