La nueva controversia política en Estados Unidos volvió a poner a Donald Trump en el centro de la escena. Según explicó Henrik Rehbinder, periodista radicado en Los Ángeles, el Departamento de Justicia alcanzó un acuerdo con el mandatario estadounidense que no solo desactiva una demanda multimillonaria contra el IRS —la agencia tributaria estadounidense—, sino que además establece beneficios extraordinarios para Trump, su familia y sus negocios.
Para Rehbinder, se trata de un hecho histórico y alarmante. “La presidencia de Trump ya nos tiene acostumbrado a cosas nuevas, a cosas extrañas, a acciones sin precedentes”, afirmó. En ese sentido, remarcó que el acuerdo implica “una amnistía total y retroactiva impositiva” para el presidente norteamericano, quien ya había sido condenado anteriormente por evasión fiscal.
Un acuerdo inédito y lleno de interrogantes
El origen del conflicto se remonta a 2017, cuando se filtraron declaraciones impositivas de unas 400.000 personas, entre ellas las de Trump. Años después, el actual presidente presentó una demanda por 10.000 millones de dólares contra el IRS, acusando a la agencia de haber permitido la filtración de su información fiscal.
Sin embargo, el acuerdo alcanzado terminó beneficiándolo ampliamente. Según detalló Rehbinder, Trump retiró la demanda y, a cambio, obtuvo garantías inéditas frente a futuras acciones tributarias. “El acuerdo específicamente dice que se le prohíbe y se le impide de forma definitiva a la Oficina de Impuestos interponer cualquier acción en contra de Trump”, explicó.
El periodista sostuvo que el caso expone una fuerte contradicción institucional, ya que el mandatario estaría negociando directamente con funcionarios alineados políticamente con él. Incluso recordó que quien encabeza interinamente el Departamento de Justicia fue anteriormente abogado personal de Trump en causas criminales.
El fondo para aliados y el malestar social
Otro de los puntos más cuestionados es la creación de un fondo de 1.700 millones de dólares destinado a personas consideradas “perseguidas” durante la gestión de Joe Biden. Entre los potenciales beneficiarios aparecen involucrados en el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021 y simpatizantes cercanos al trumpismo.
Rehbinder fue contundente al respecto: “A la gente que le pegó a los policías y los mandó a los hospitales los están premiando por lo que llama Trump una lealtad”. Además, alertó sobre posibles abusos en la distribución de esos recursos, ya que cualquier simpatizante podría presentarse alegando persecución política.
El periodista también vinculó esta situación con el discurso histórico de Trump respecto a los impuestos. “Él curiosamente en la época de campaña dijo que los que pagan impuestos son inteligentes y los que pagan impuestos son tontos”, recordó.
Finalmente, advirtió que el acuerdo ya genera un fuerte clima de descontento y podría derivar en nuevas demandas judiciales. Para Rehbinder, el eje del debate pasa por el uso del poder presidencial en beneficio propio y por la fragilidad institucional que deja expuesta esta negociación.