El debate sobre la reforma de la Ley de Salud Mental volvió al centro de la escena y el doctor Martín Morgenstern, en diálogo con Canal E, analizó en profundidad las propuestas que actualmente se discuten en el Congreso. El especialista advirtió que tanto la normativa vigente como los proyectos de modificación presentan “problemas graves” y reclamó un enfoque transdisciplinario para enfrentar la crisis sanitaria actual.
“Hay una circunstancia real de la necesidad de cambiar la ley”, afirmó Morgenstern, quien remarcó que la legislación actual, vigente desde 2010, dificulta las internaciones de personas que realmente necesitan tratamiento.
El experto explicó que uno de los proyectos impulsados en Diputados incluía aspectos “interesantes”, aunque cuestionó duramente la eliminación de responsabilidades penales para directores y prestadores en casos de internaciones irregulares. “No se puede tolerar este tipo de eliminación”, sostuvo.
Críticas a la reforma y falta de psiquiatras
En paralelo, Morgenstern también apuntó contra la propuesta enviada al Senado por el Ministerio de Salud. Según detalló, el proyecto exige la presencia de un psiquiatra en todos los tratamientos, algo que consideró inviable por la escasez de profesionales.
“Solamente en Argentina se estiman 3.900 psiquiatras”, señaló, y agregó que la reforma “estimula la creación de mayor trabajo para los psiquiatras” sin resolver el problema de fondo.
Además, cuestionó que la iniciativa habilite nuevamente la apertura de centros monovalentes, es decir, instituciones psiquiátricas exclusivas. “Lo que hace es habilitar nuevamente la apertura para nuevos centros monovalentes en términos de salud mental, es decir, más manicomios”, advirtió.
El especialista recordó que antes de la ley vigente bastaba “la simple firma de un psiquiatra” para internar a una persona, situación que derivó en múltiples abusos e incluso en maniobras ilegales para apropiarse de bienes.
El reclamo por un abordaje integral
Morgenstern insistió en la necesidad de construir un sistema de atención más amplio y coordinado entre profesionales de distintas áreas. En ese sentido, propuso implementar tratamientos ambulatorios obligatorios como instancia previa a las internaciones, salvo en casos de extrema peligrosidad. “Hay que crear una situación intermedia entre la terapia voluntaria y la internación obligatoria”, explicó.
El especialista también alertó sobre el crecimiento de patologías mentales y consumos problemáticos, especialmente entre adolescentes. “El problema de la salud mental es un problema de la sociedad moderna”, sostuvo.
Según indicó, la falta de diagnósticos y tratamientos adecuados agrava aún más el escenario. Por eso, pidió abandonar los enfoques fragmentados y avanzar hacia estrategias “transdisciplinarias”. “No multidisciplinario, no interdisciplinario, sino la necesidad de forzar estrategias transdisciplinarias”, concluyó.