Los meteorólogos centran su atención en un fenómeno atmosférico que favorece las condiciones extremas ante la intensa ola de calor que se encuentra atravesando el hemisferio norte: el denominado ‘Domo de calor’. El investigador del Centro Nacional de Ciencias Atmosféricas de Inglaterra (NCAS), Akshay Deoras, detalló que “es una enorme tapa atmosférica que impide que el aire caliente ascienda e impide la formación de nubes”.
Los servicios meteorológicos mantienen un seguimiento permanente de estos bloqueos atmosféricos, ya que su evolución resulta clave para anticipar episodios de calor extremo y emitir alertas tempranas que permitan reducir los riesgos para la población, la infraestructura y los ecosistemas.
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Los expertos advierten que la persistencia del sistema de alta presión reduce considerablemente la posibilidad de lluvias, acelera el secado de suelos y aumenta el estrés térmico sobre la población.

Las noches suelen volverse especialmente peligrosas, ya que el calor acumulado durante el día apenas logra disiparse. Esto impide que el organismo recupere su temperatura normal y eleva el riesgo de golpes de calor, deshidratación y complicaciones cardiovasculares, especialmente en adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.
En los últimos años, episodios de domo de calor han sido responsables de algunos de los eventos más extremos registrados en Norteamérica, Europa y Asia. Diversos estudios indican que, si bien estos sistemas atmosféricos forman parte de la variabilidad natural del clima, el calentamiento global incrementa la probabilidad de que las olas de calor asociadas sean más intensas, extensas y persistentes.
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Akshay Deoras: “Las nubes actúan como un regulador natural de la temperatura porque bloquean parte de la radiación solar”
El especialista del NCAS del Reino Unido y meteorólogo de la Universidad de Reading, Akshay Deoras, explicó que “las nubes actúan como un regulador natural de la temperatura porque bloquean parte de la radiación solar. Cuando prácticamente desaparecen, la superficie recibe mucha más energía y el calentamiento se intensifica”.
Deoras remarcó que estos episodios pueden extenderse mucho más de lo habitual cuando el sistema atmosférico permanece estacionario.

“Si el área de alta presión apenas se desplaza, el calor continúa acumulándose día tras día. Por eso algunos domos de calor pueden mantenerse durante una semana o incluso más tiempo”, indicó.
Según el especialista, este proceso puede mantenerse durante varios días cuando los patrones atmosféricos permanecen prácticamente inmóviles, favoreciendo olas de calor prolongadas sobre extensas regiones.
PM