El rover Curiosity de la NASA volvió a sorprender a la comunidad científica internacional tras registrar una serie de misteriosos agujeros y cavidades perforados en la superficie de Marte. El hallazgo se produjo mientras el vehículo explorador avanzaba por la región conocida como Valle Grande, una zona repleta de estratos ricos en sulfato ubicada en la ladera del Monte Sharp.
De acuerdo con los datos difundidos por medios especializados a partir del reporte periodístico publicado por Daily Mail, estas pequeñas aberturas y diminutas fosas no encajan con los patrones de erosión observados con anterioridad en el planeta rojo.
La sorpresa de los geólogos de la agencia espacial estadounidense radica en las particulares dimensiones y la disposición de las estructuras encontradas en el terreno. A diferencia de los impactos de meteoritos o de los desprendimientos habituales de rocas más duras, estos orificios son inusualmente anchos y poco profundos.
Para obtener respuestas inmediatas, la tripulación científica en la Tierra ordenó al robot desplegar su cámara MAHLI (Mars Hand Lens Imager) para tomar fotografías de plano cercano.
Al mismo tiempo, las cámaras Mastcam capturaron imágenes estereoscópicas superpuestas del área circundante. A partir de estos datos, los ingenieros buscan reconstruir modelos tridimensionales de la superficie que permitan medir con precisión la profundidad y las formas de cada orificio.

Este panorama geológico se detectó en un momento en que la misión atravesaba un territorio fresco e inexplorado dentro del Cráter Gale. Meses atrás, el vehículo autopropulsado había dejado atrás una zona caracterizada por formaciones en forma de red, modeladas por la acción de antiguas aguas subterráneas: al ascender por las distintas capas de la montaña, la textura y la composición química de las rocas cambian de manera drástica.
Dentro del mismo trayecto, el terreno también exhibe un "mar de polígonos", es decir, patrones con forma de panal formados por fracturas geométricas de pocos centímetros. Según detallaron los investigadores del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, estas marcas en el suelo suelen ser el resultado de procesos repetidos de calentamiento y enfriamiento.
El científico del proyecto en el JPL, Ashwin Vasavada, destacó que el paisaje hallado dejó sin aliento al equipo de trabajo por su escala. Las mediciones químicas detalladas y el análisis de las formas recopiladas son la principal apuesta de la misión para hallar pistas sobre las fuerzas físicas o ambientales que moldearon la zona.
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A lo largo de sus 14 años de operación en Marte, el robot Curiosity documentó desde cristales de azufre hasta meteoritos reflectantes. No obstante, este nuevo tipo de terreno plantea dudas sobre si se trata de un mecanismo de erosión desconocido o de una propiedad única de la roca en esta elevación del Monte Sharp.
El estudio de estas capas sedimentarias resulta vital porque el Monte Sharp se eleva 5,5 kilómetros por encima del lecho del cráter. Sus estratos actúan como un libro de historia geológica que conserva el registro del cambio climático planetario.