Más de 170.000 salvadoreños quedaron expuestos a una nueva situación migratoria en Estados Unidos luego del vencimiento de su estatus de protección temporal (TPS). Norman Powell, corresponsal de Estados Unidos, explicó que muchos de ellos llevan décadas viviendo, trabajando y formando sus familias en el país.
Durante Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, Powell señaló que el Gobierno de Donald Trump viene aplicando nuevas medidas sobre inmigración y que el vencimiento del TPS dejó a los salvadoreños ante un escenario de incertidumbre. Según el corresponsal, muchos de ellos se encuentran ahora en un limbo legal mientras deben definir cómo continuar su permanencia en Estados Unidos.
Qué es el TPS y por qué alcanzó a los salvadoreños
Norman Powell explicó que el TPS es un mecanismo de protección temporal que el Gobierno de Estados Unidos puede otorgar a personas provenientes de países afectados por situaciones de extrema conflictividad. En el caso de El Salvador, Powell vinculó la medida con la guerra civil que comenzó en 1979 y se extendió hasta 1992.
El corresponsal señaló que más de 170.000 salvadoreños habían sido beneficiados con esta protección durante prácticamente dos décadas. Sin embargo, Powell indicó que el vencimiento del estatus modificó de manera abrupta la situación migratoria de quienes permanecieron durante años en territorio estadounidense.
El fin de la protección y el limbo migratorio
Powell explicó que la protección temporal para los salvadoreños venció el día anterior a la emisión del segmento y que sus beneficiarios todavía no tenían claridad sobre los pasos que debían seguir. El corresponsal describió el escenario con una frase contundente: "Están ahora en un limbo legal".
Según señaló Powell, al no contar con una visa que les permita residir en Estados Unidos, la alternativa planteada es regresar a El Salvador. El problema, de acuerdo con el corresponsal, es que muchos de los afectados llevan tantos años en el país que desarrollaron allí buena parte de su vida cotidiana.
Décadas de vida construidas en Estados Unidos
Norman Powell destacó que muchos salvadoreños afectados por el fin del TPS ya dominan el idioma inglés, tienen empleos, viviendas y familias formadas en Estados Unidos. Para el corresponsal, la finalización de la protección temporal implica desarmar una estructura de vida construida durante muchos años.
Powell sostuvo que estas personas están profundamente asentadas en distintas comunidades estadounidenses y que el cambio migratorio impacta directamente sobre sus trabajos y sus familias. En ese contexto, resumió las consecuencias señalando que "todo esto se desarma".
El antecedente de los haitianos
El corresponsal también recordó que antes de la suspensión del TPS para los salvadoreños, el Gobierno estadounidense había tomado una medida similar con ciudadanos haitianos. Powell estimó que alrededor de 300.000 haitianos tuvieron que comenzar a regresar a Haití.
Powell remarcó que aquella decisión se produjo mientras Haití atravesaba una situación que calificó como catastrófica. Para el corresponsal, el antecedente permite observar el alcance de la política migratoria aplicada por la administración de Trump sobre personas que ya llevaban años establecidas en Estados Unidos.
El impacto sobre las remesas hacia El Salvador
Jorge Elías planteó durante el segmento otra consecuencia posible del regreso de los salvadoreños: el impacto sobre las remesas que reciben sus familias en El Salvador. El conductor señaló que estos envíos de dinero representan una fuente de ingresos fundamental para numerosos países de Centroamérica.
Norman Powell coincidió con ese planteo y destacó el papel de los salvadoreños que trabajan en Estados Unidos y envían parte de sus ingresos a sus familiares. El corresponsal comparó esta característica con la de la comunidad mexicana y remarcó su importancia económica.
Powell recordó además que la comunidad salvadoreña tiene una presencia especialmente importante en Washington. Según describió, sus integrantes se desempeñan en distintos trabajos vinculados con el sector de servicios y forman parte de la vida cotidiana de la capital estadounidense.