El pronóstico para este viernes anticipa un índice UV máximo de 11 en la ciudad y la provincia de Buenos Aires, un nivel catalogado como extremo por el riesgo elevado de daño ante la exposición solar sin protección.
Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el norte del país y la región de Cuyo registrarán valores extremos de hasta 13. En la Patagonia norte el índice será "muy alto", mientras que en el extremo sur los niveles se mantendrán moderados.
Qué es el índice UV y por qué es importante para la salud
El índice solar ultravioleta mundial (IUV) es una medida de la intensidad de la radiación UV solar en la superficie terrestre. Se expresa como un valor numérico superior a cero y, cuanto más alto es el índice, mayor es la probabilidad de que la exposición al sol dañe la piel y los ojos, y menor el tiempo necesario para que ese daño ocurra.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), conocer este índice es fundamental para que las personas puedan protegerse. Los niveles se agrupan en categorías de exposición: bajo (menor a 2), moderado (3 a 5), alto (6 a 7), muy alto (8 a 10) y extremo (11 o más). A partir del nivel moderado, ya se recomienda el uso de medidas.
El peligro de los rayos ultravioletas del sol para la salud
La exposición prolongada a la radiación UV de fuentes naturales o artificiales se asocia con diversos efectos adversos para la salud. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que los efectos agudos incluyen quemaduras solares y fotosensibilidad, mientras que a largo plazo puede provocar cataratas, envejecimiento prematuro de la piel y cáncer de piel.
Es importante destacar que el daño por radiación UV es acumulativo. La exposición excesiva durante la infancia y la adolescencia aumenta significativamente el riesgo de desarrollar patologías cutáneas graves en la edad adulta, ya que la piel "tiene memoria" y las quemaduras sufridas a edades tempranas dejan secuelas en el ADN.
Para protegerse, la OMS recomienda limitar el tiempo que se pasa bajo el sol de mediodía, preferentemente entre las 10:00 y las 16:00 horas. Es esencial buscar la sombra y utilizar prendas de vestir protectoras, como sombreros de ala ancha que cubran la cara, las orejas y el cuello, además de anteojos de sol con filtro UV certificado para proteger los ojos.
Asimismo, se aconseja el uso de cremas con filtro solar de amplio espectro con un factor de protección (FPS) de 30 o superior. Estas deben aplicarse generosamente sobre la piel limpia cada dos horas, o con mayor frecuencia después de nadar, jugar o realizar ejercicio al aire libre, recordando que incluso en días nublados la radiación puede ser elevada.