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MODO FONTEVECCHIA
Consistencia fiscal y demanda de dinero

Antonio Aracre, sobre el nuevo cálculo del Indec: “No va a afectar tanto al índice, aunque sí en la capacidad de consumo"

El economista diferenció entre inflación monetaria y recomposición de precios relativos, y advirtió que la quita de subsidios impacta más en el bolsillo que en el IPC.

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Antonio Aracre: “Dejamos atrás un año muy difícil desde lo electoral y que estuvo signado por la incertidumbre económica” | Cedoc Perfil

Antonio Aracre relativizó el impacto del nuevo cálculo del Indec sobre la inflación y explicó que la quita de subsidios y la actualización de la canasta responden a una recomposición de precios relativos y no a un fenómeno monetario estructural. ​En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190). subrayó que “claro que a la gente le afecta igual" pero advirtió que ese efecto no necesariamente se refleja de la misma manera en el IPC.

Antonio Aracre es contador público y magíster en Administración de Empresas. Se desempeñó entre diciembre del año 2022 y abril de 2023 como jefe de asesores de Fernández. Previamente fue CEO para América Latina de la mayor empresa de semillas de la región, Cintenta.

¿Cómo ves el año inflacionario 2026?

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En materia de inflación, a mí siempre me gusta diferenciar, aunque esto no sea importante para el bolsillo de la gente. La inflación tiene un efecto que proviene de la cuestión monetaria, es decir, qué cantidad de dinero y de demanda de dinero hay en la economía. Si hay mucha emisión porque se desbandó el déficit, entonces va a haber mucho sobrante de pesos, tiene como un charco que tarda tiempo en absorber y eso impacta de forma generalizada en todos los precios económicos.

Y después tenés otro fenómeno que también es inflacionario, pero es inflacionario de única vez, y que tiene que ver con recomposiciones de precios relativos, que en los últimos dos años en Argentina fue un proceso que, aunque sea puntual, ha venido afectando en varias oportunidades el índice de inflación. Tal es el caso de los transportes, de las tarifas. Pasó en diciembre con la carne, que es una cuestión más estacional que de precios relativos, que afecta de forma puntual, pero que no se relaciona con fenómenos monetarios. Entonces, volviendo a tu pregunta, si hay un efecto en la reducción de subsidios, se va a notar en el bolsillo de la clase media, eso es correcto.

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Yo tengo una duda puntual que acabo de whatsappearle al director del INDEC, Marco Lavagna, por eso no tengo la respuesta. Y es que, en este caso, va a afectar la quita de subsidios que mencionabas del N2 al índice o no, porque no es potencialmente un cambio de tarifa, sino que es una reducción del subsidio. Entonces, no sé si desde el punto de vista del cálculo del índice afecta de la misma manera o no afecta. Claro que a la gente le afecta igual, pero para el cálculo del IPC no lo sé.

Pero aun de ser así, son fenómenos de recomposición de precios relativos que no tienen que ver con la inflación producto de la consecuencia monetaria, que es la inflación que se reconoce en todos los países del mundo cuando vos tenés un exceso de oferta de pesos o una reducción en la demanda de esos pesos, como ocurrió durante todo el segundo semestre del 2025 por cuestiones políticas.

Claro: no es lo mismo que el 20% del aumento de la energía surja por una reducción de un subsidio a que aumente directamente. Probablemente no tenga efecto en el índice de precios, aunque sí en la capacidad de compra de esa gente y en otros productos. Ahora, esa recomposición de precios que generalmente tiene que ver, como vimos en la diferencia de la canasta del 2004 y la canasta del 2017, en la que transporte y energía estaban subsidiadas. Podríamos decir, ¿cómo fue la economía kirchnerista? Transporte y energía estaban subsidiadas.

Era un modelo económico que, además de aumentar, si quisiéramos verlo de esta manera, el salario de las personas, subsidiaba los dos elementos fundamentales para la vida que tiene cualquier persona: hay que transportarse y hay que tener energía para vivir. Podríamos decirle, a nuestra audiencia que en los regímenes comunistas era regalado el transporte y la energía: las personas ganaban 8 dólares por mes en la ex Unión Soviética, pero no pagaban ni la luz, ni el gas, ni el transporte. Entonces, aquello que estaba subsidiado, no gratis como en la ex Unión Soviética, pero sí muy subsidiado, en el 2017 empieza a corregirse, por eso la canasta es tan distinta en 2017. Eso, al seguir aumentando, y te pregunto, ¿se produce aquel efecto que decía Federico Sturzenegger en aquel momento: no cambia porque la gente va a consumir menos otra cosa?

Vamos a aclarar. La respuesta a tu pregunta es que sí, pero que no es inmediato. Hay un delay en ese reacomodamiento. Pero además yo quisiera apuntarte algo en relación a lo que vos comentás del índice, porque hay alguna confusión en el público entre lo que significa el cambio de canasta en cuanto a lo que se consume de energía, lo que se consume de transporte, es decir, cuantitativamente, versus el precio de esos elementos. En cualquier canasta, en la del 2004 o en la del 2017, los precios se actualizan. Entonces, si vos estás pagando un precio más alto, no es que la canasta vieja no lo reconoce.

Lo que pasa con la canasta vieja es que había elementos de servicios que no se consumían porque no existían en aquel entonces, entonces no se los registraba, y hoy en la nueva canasta que se va a contabilizar a partir de ahora, si esos elementos van a estar y si se consume más electricidad o más transporte, esa cantidad adicional va a estar mejor ponderada, pero el precio diferente nunca dejó de estar ponderado. Por eso vos te das cuenta de que cuando comparás el 2025, la inflación con vieja canasta y con nueva canasta, son solo 0,7 décimas de punto lo que afecta.

En realidad, no hay tanta variación entre lo que uno consume de electricidad hace 10 años o ahora, sino que lo que varió sustancialmente es el precio, pero el precio se reconoce en ambas canastas. Con lo cual yo no creo que haya mucha variación en el 2026 producto de este cambio. Igual lo celebro: siempre que se pueda mejorar las estadísticas y las mediciones, me parece un avance.

Para un economista, “el nuevo esquema monetario que tiene el Gobierno no está diseñado para atacar fuertemente la inflación”

Ayer el economista Lucas Caratini dijo: “Creo que a lo largo de este año vamos a estar un poco lejos de lo que se ha planteado respecto de la inflación, el ministro de Economía o el propio presidente, llegar a tener meses con un cero delante”, y dijo que el nuevo esquema monetario que tiene el gobierno no parece estar diseñado para atacar fuertemente a la inflación. Y al mismo tiempo, hace un par de días habíamos entrevistado a Melconian y a Santángelo, y él marcaba que desde el comienzo el plan de Milei no era un plan estabilizador, sino que era un plan antiinflacionario, y marcaba la diferencia entre un plan estabilizador y un plan antiinflacionario en el sentido de que solamente un plan estabilizador es el que logra, a lo largo del tiempo, vencer a la inflación. Y decía que, por el contrario, en algún punto era un plan inflacionario porque inicialmente utilizó la inflación para lograr bajar el déficit fiscal, licuando los gastos principales que tiene el Estado, que eran salarios públicos y jubilaciones.

Vos comenzaste incluso diciendo: “La inflación tiene un componente fundamentalmente monetario que tiene que ver fundamentalmente con el déficit, porque si no hay déficit no es necesario imprimir dinero”. ¿Puede ser que haya un planteo maximalista en el sentido ideológico, de que para vencer la inflación lo importante es no tener déficit fiscal y, por lo tanto, si inicialmente hay que agregar inflación para licuar gastos y lograr así la reducción del déficit fiscal, más tarde o más temprano la inflación va a ser vencida porque, al no haber déficit fiscal, no va a haber inflación?

Sí, yo ahí le agregaría un matiz: cuando hablamos del fenómeno monetario no hablamos solamente del déficit y de la emisión para cubrir ese déficit, sino de algo que se soslaya muchas veces, que es la demanda de dinero por parte del público. ¿Qué significa eso? Yo puede ser que no cambie para nada la emisión y que no tenga déficit, pero, como ocurrió en el segundo semestre del año pasado, por cuestiones políticas y de incertidumbre se desploma la demanda de dinero y todo el mundo, por lo menos hasta un 50%, sale a dolarizar sus carteras: depósitos, cajas de ahorro, plazos fijos. Eso genera un corrimiento del tipo de cambio que termina afectando los precios.

No inmediatamente, porque había mucha retención monetaria por parte del gobierno, pero cuando se empiezan a aflojar un poco esos impuestos y esa tasa de interés, los precios terminan acomodándose y reflejando eso. Pero eso sigue siendo un fenómeno monetario, solo que en lugar de estar relacionado con la oferta de dinero, está relacionado con la demanda de dinero. Se desploma la demanda de dinero y, por lo tanto, aparecen muchos más pesos porque ya nadie los quiere, y eso como consecuencia termina reflejándose en un aumento de precios porque la gente se mueve al tipo de cambio y el tipo de cambio afecta a los costos.

Ahora, ¿cómo hacemos para que, frente al miedo, no se refugien en otra moneda ni se desplome la demanda, como no pasa en otros países del mundo frente a la incertidumbre? Bueno, hay que tener 10 años de consistencia fiscal, que Argentina no tiene. Cuando tengamos 10 años de consistencia fiscal, cuando la gente empiece a creer que esto, no importa quién gobierne, vino para quedarse; cuando nadie aplique un plan Bonex para solucionar mágicamente los problemas monetarios heredados del pasado; cuando se respeten los contratos y las transiciones, entonces la gente va a confiar en que, en caso de que cambie el ciclo, no vamos a tener una revolución monetaria y vamos a poder quedarnos en nuestra moneda.

No estamos ahí todavía. Por eso esto tarda, por eso ese charco monetario del que se habla sigue siendo un fenómeno monetario, solo que demora mucho más tiempo en países como Argentina en solucionarse, porque tenemos un chip muy defensivo en nuestra sistema monetario.

RM CP