ECONOMIA
MAS BAJA, PERO MAS RIGIDA

Inflación: el INDEC difunde hoy el IPC de diciembre y el mercado mira tasas y dólar

Según el REM del BCRA y estimaciones privadas se ubicaría entre 2,3% y 2,6% mensual. El dato permitiría cerrar 2025 con una inflación cercana al 31%, la más baja desde 2017, y al mismo tiempo será clave para definir el ajuste de las bandas cambiarias, la dinámica de tasas y la estrategia financiera del Gobierno de cara a 2026.

Inflación y precios
Inflación y precios | CEDOC

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre que publica este martes 13 a las 16 horas el INDEC se ubicaría nuevamente por encima del 2% mensual, marcando una leve aceleración respecto de los últimos meses, aunque permitiría cerrar 2025 con una inflación cercana al 31%, el registro más bajo desde 2017.

Las estimaciones privadas coinciden en un rango acotado, pero el foco del mercado ya no está solo en el número puntual, sino en cómo este dato impactará en el nuevo esquema de bandas cambiarias, las tasas de interés y la estrategia de deuda del Tesoro de cara al arranque de 2026.

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Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, la inflación de diciembre habría sido del 2,3% mensual, con un cierre interanual apenas por encima del 30%.

Aumento de alimentos 15082025

Las consultoras privadas, en tanto, muestran un sesgo levemente más alto.

Wise Capital estima una inflación de 2,4% en diciembre, con un cierre anual del 31%, destacando una desaceleración en alimentos no estacionales, pero con presión persistente en carne y precios regulados.

LCG proyecta un IPC nacional cercano al 2,5% mensual, equivalente a 31,1% interanual, señalando que los ajustes regulados comienzan a establecer un piso inflacionario.

Max Capital, tras reponderar el IPC de CABA con los ponderadores nacionales, sugiere una inflación cercana al 2,5% mensual, mientras que el dato porteño mostró una suba de 2,7% en diciembre y acumuló 31,8% en 2025.

Desde Puente, en línea con el REM, también esperan un dato en torno al 2,3%, con una desaceleración más clara recién a partir de febrero.

La Fundación Libertad y Progreso estimó una inflación de 2,6% en diciembre, con un cierre anual del 31,1%, destacando una “desaceleración significativa del nivel general de precios” y subas no generalizadas entre los distintos rubros de la canasta.

En tanto, el relevamiento de C&T para el Gran Buenos Aires también arrojó un 2,6% mensual, con una inflación anual de 31,2%, la más baja desde 2017. Según ese informe, la carne volvió a jugar un rol central, con una suba cercana al 8%, lo que llevó a que los alimentos consumidos en el hogar se aceleraran al 3% mensual, el mayor ritmo desde marzo.

El dato de diciembre como “bisagra” del nuevo esquema cambiario

Más allá del número, diciembre es clave porque será uno de los últimos datos bajo la metodología actual y definirá el ajuste de las bandas cambiarias con rezago, un punto central del nuevo régimen.

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Desde Wise Capital remarcan que el traslado del IPC a las bandas permitirá un ajuste cambiario más preciso, aunque introduce un mecanismo de retroalimentación entre inflación y tipo de cambio.

En esa línea, Emilio Botto, jefe de Estrategia de Mills Capital Group, advierte que atar las bandas a la inflación con dos meses de rezago genera un esquema donde “el tipo de cambio sigue a la inflación y la inflación mueve la banda”, lo que obliga al mercado a recalibrar expectativas de desinflación y tasas nominales más altas.

Para Botto, el cierre del año dejó cuatro focos principales para los inversores:

El nivel de tasas, con una curva invertida donde los tramos cortos rinden hasta cinco puntos más que los largos.

La inflación, ya que el dato de diciembre impacta directamente en la banda de febrero.

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dólares

Lo que viene para la inflación en 2026

El REM de diciembre ajustó levemente al alza la proyección de inflación para 2026 hasta 20,1% anual, aunque espera registros mensuales por debajo del 2% recién desde febrero.

Desde Max Capital señalan que parte de la aceleración reciente responde al desarme del apretón monetario y a efectos rezagados de pass-through y precios regulados, factores que deberían disiparse en los próximos meses. LCG, en cambio, advierte que para acercarse a inflaciones del 1% será necesario despejar incertidumbres cambiarias y reforzar la coordinación de expectativas.

En tanto, desde Fundación Mediterránea anticiparon tres posibles escenarios para la inflación en 2026:

Escenario 1:“Nuestro escenario base de remonetización proyecta un incremento de 0,6 puntos porcentuales en la relación Base Monetaria/PIB, en línea con la meta comunicada por la autoridad monetaria. Bajo este supuesto, la base monetaria se expandiría del 4,4% actual al 5,0% del PIB para diciembre de 2026. Este incremento en la demanda de pesos le permitiría al Banco Central acumular reservas por aproximadamente US$ 6,5 mil millones e implicaría una inflación interanual hacia diciembre de 2026 en torno al 23%."

Escenario 2: “En un escenario optimista, donde la demanda de dinero supere las expectativas iniciales hasta alcanzar el 5,4% del PIB (lo que se traduce en una suba de 1 punto respecto al guarismo de fines de 2025), la inflación punta converge hacia el 18%/19% anual. En este escenario, el Central cuenta con un margen mayor para comprar reservas y podría adquirir aproximadamente US$ 9,5 mil millones.En cualquiera de las variantes antes mencionadas, la inflación de este año se estima que será menor a la de 2025 y sustancialmente inferior a la de los años precedentes, consolidando el proceso de desinflación”.

Escenario 3 “Por el contrario, en un escenario pesimista donde la demanda de base monetaria tan solo crezca 0,3 puntos del PIB, la inflación se mantendría en niveles cercanos al 30% anual, con un Central con capacidad para adquirir alrededor de US$ 4,5 mil millones. Este guarismo subraya la premisa antes mencionada: para sostener el sendero de desinflación, nuestra autoridad monetaria deberá calibrar sus intervenciones, ya sea ralentizando el ritmo de acumulación de reservas o recurriendo a mecanismos de esterilización para absorber cualquier exceso de oferta de pesos”

Con estas proyecciones, el consenso del mercado se perfila claro: 2025 cerrará con la inflación más baja en ocho años, muy lejos del 117,8% de 2024. Sin embargo, el dato de diciembre confirmaría que el proceso de desinflación entra en una fase más lenta y rígida, condicionada por regulados, tasas reales y el nuevo esquema cambiario.

De esta manera, el dato que publique hoy INDEC funcionaría también como termómetro del equilibrio entre desinflar, acumular reservas y evitar tensiones en el dólar, un delicado balance que marcará el pulso económico del primer semestre de 2026.

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