Claudio Morgado representó, durante décadas, la cara amable de la televisión argentina y el compromiso político desde el Poder Legislativo. Su trayectoria inició en los años 90 como profesor de música y actor, pero alcanzó la popularidad masiva en programas como El agujerito sin fin y la señal infantil Cablín. En aquel entonces, su imagen quedó asociada a la confianza y la calidez, factores que años más tarde resultaron determinantes para el "sistema de engaños" que hoy investiga la justicia.
La consolidación mediática llegó de la mano de Televisión Registrada (TVR), el ciclo de archivos que condujo junto a Fabián Gianola. Durante ese periodo, Morgado construyó un perfil de “intelectual progresista” con una mirada crítica sobre la actualidad. Esa exposición le sirvió de plataforma para dar el salto a la política en 2007, cuando asumió como diputado nacional por el Frente para la Victoria. En el Congreso, impulsó la convención internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad, un hito que reafirmó su capital político.

En 2009, el ex presidente Néstor Kirchner lo convocó para presidir el INADI, el organismo encargado de combatir la discriminación. Sin embargo, su gestión terminó en junio de 2011 bajo un clima de escándalo tras una violenta disputa con su vicepresidenta, María Rachid. El conflicto incluyó denuncias policiales, intentos de desalojo en las oficinas y acusaciones cruzadas por el uso de fondos públicos. Aquel episodio marcó su retiro de la gestión pública y desató una intervención del organismo que se prolongó por más de una década.
Tras años de bajo perfil, la figura de Morgado regresó a los medios en 2024 por motivos alejados del espectáculo. Una denuncia radicada por su ex compañera, la periodista Bárbara García, destapó una serie de presuntas estafas realizadas junto a su pareja, Vanesa Moreno. Según la acusación, el matrimonio ofrecía artículos de tecnología y ropa importada a precios bajos que nunca entregaban. Las víctimas relataron que el "modus operandi" consistía en utilizar el nombre y la trayectoria del ex conductor como garantía de confianza para cerrar las ventas.

La caída definitiva se precipitó en 2026, cuando la fiscal Paula Hertrig solicitó formalmente la elevación de la causa a juicio oral. La fiscalía consideró que Morgado "ofició de puente" para que su mujer captara a las víctimas, aprovechando su imagen pública para validar transacciones ficticias. El perjuicio económico alcanzó cifras millonarias: solo entre dos de las damnificadas se registraron pagos por casi tres millones de pesos, a los que se sumaron otros reclamos en moneda extranjera.
A sus 66 años, el hombre que supo estar en la cima de la aceptación pública se encuentra a un paso del debate oral. Aunque Morgado intentó despegarse de los hechos alegando que su pareja padece un trastorno de salud mental, la justicia confirmó la imputabilidad de ambos. Su perfil actual dista mucho de aquel músico que entretenía a los chicos en la televisión; hoy, su nombre quedó ligado a un caudal enorme de deudas, promesas incumplidas y una investigación penal que busca determinar su responsabilidad en una estafa sistemática.
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La crisis del INADI y el revés judicial de la defensa
El escándalo protagonizado por Morgado y Rachid en 2011 no fue un hecho aislado, sino que desató una crisis institucional que duró diez años. A partir de aquella pelea, los sucesivos presidentes (Cristina Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández) optaron por intervenir el INADI mediante decretos, evitando el mecanismo que exige la ley. Durante esa década de irregularidad administrativa, el organismo manejó fondos públicos cercanos a los 1.700 millones de pesos, mientras figuras como Victoria Donda también enfrentaron sus propios cuestionamientos.
En el marco de la causa por estafas de 2026, la defensa de la pareja intentó evitar el juicio apelando a la bipolaridad de Vanesa Moreno. Sin embargo, la pericia psiquiátrica oficial fue tajante: Moreno comprendía la criminalidad de sus actos y podía dirigir sus acciones al momento de los hechos. A pesar de los contra-informes presentados por el estudio de Fernando Burlando y la existencia de un Certificado Único de Discapacidad, la fiscalía ratificó que las maniobras fueron conscientes y planificadas para perjudicar el patrimonio de los conocidos del matrimonio.
Los testimonios incorporados al expediente revelaron un patrón de conducta que afectó a personalidades del ambiente artístico y periodístico. La baterista Andrea Álvarez y la escritora Ivy Cangaro detallaron cómo el entorno de Morgado las indujo al error mediante promesas de productos que "estaban por llegar". La jueza Andrea Rodríguez Mentasty quedó ahora a cargo de la decisión final para iniciar el juicio, en un proceso que dejó al descubierto cómo el carisma y buena imagen del ex conductor en la televisión fue utilizado como herramienta para la estafa.
TC