domingo 13 de junio de 2021
COLUMNISTAS Defensora de Género
06-06-2021 00:05

¿Las mujeres desbalanceamos el presupuesto familiar?

06-06-2021 00:05

En estos días de pandemia del covid-19 en la segunda ola que nos retrotrajo a las medidas de aislamiento más estrictas, surgen noticias que pueden parecer contradictorias. Por un lado, las mujeres hemos sido expulsadas del trabajo en mayor medida que los hombres. Así como nos incorporamos más tardíamente al mercado laboral, somos las primeras que en crisis económicas somos expulsadas. Esto ha sido evaluado en un retroceso de alrededor de diez años por la pandemia. Por eso aumentó la pobreza entre las mujeres y también la niñez que en gran medida está en hogares monoparentales o mejor dicho “monomarentales”, porque son las mujeres las responsables de la supervivencia familiar. Sabemos que aumentaba en nuestro país antes de la pandemia y creemos que se incrementó por el covid, aunque aún no tenemos las cifras. Sí sabemos que las mujeres con hijos a cargo disminuyeron más que los hombres las horas de trabajo. 

La nota de Fernández Escudero en 50/50 el 23 de mayo aporta datos de un estudio de Bridge the Gap; este concluye que la desigualdad en la distribución de tareas de cuidados no remuneradas fueron la causa de que las mujeres resignaran horas de trabajo rentado y proyectos personales. Entre las actividades que asumieron las mujeres las principales son las tareas domésticas, el apoyo escolar a los hijos y otras actividades de cuidado. La falta de articulación entre las responsabilidades familiares y las laborales implicó la reducción de horas laborales con la consiguiente reducción de los ingresos. La contracara de esto es el aumento del trabajo de los adolescentes, el 16% de los chicos de 13 a 17 años advierte Unicef, OIT y el Ministerio del Trabajo trabajaban en el 2020. No solo aumentó el número de los que se incorporaron al trabajo sino que los que estaban aumentaron las horas. 

En paralelo en el Día Internacional por la Salud de las Mujeres que se celebra el 28 de mayo, este año celebramos contar con la ley 27.610 que permite la Interrupción Voluntaria del Embarazo –IVE– que disminuirá la mortalidad materna. Sin embargo, el Observatorio de Mujeres, Disidencias, Derechos de Mujeres de Mumalá Nacional informó que la sobrecarga de tareas que experimentan las mujeres en tiempos de pandemia las agobia. Experimentan tristeza y cansancio, esto es mayor en las que tienen hijos convivan o no en parejas. Las que viven solas experimentan más ansiedad. 

Esto indica cómo las mujeres están afectadas en su salud, aunque no tengan aparentemente enfermedades, y la falta de bienestar físico, psíquico y social que implica la salud se ha roto. En el balance los beneficios de la ley IVE son muy importantes, pero necesitamos políticas de cuidados que permitan a las mujeres y también a las familias contar con formas de cubrir sus necesidades sin sobrecargar a las familias porque lo que se concentra en las mujeres, las agobia y les desestabiliza su salud. 

Llegamos a la noticia del costo de los productos para la higiene menstrual. Muchos se sorprendieron por el título de la nota de 50/50 del domingo, en relación a que este costo implica el 87% de la Asignación Universal por Hijo –AUH– y al 44% de la canasta básica. La menstruación es algo de lo cual se habla poco o nada, si bien afecta a la mitad de la población entre los 10 y 49 años. Ahora las mujeres en promedio inician su vida fértil más precozmente y la terminan más tardíamente. 

Todos los meses millones de mujeres tienen que usar toallas higiénicas, tampones o simplemente apósitos de algodón u otros. La compra de estos insumos consume un porcentaje alto del presupuesto familiar, la imposibilidad de comprarlos implica que muchas niñas no van esos días a la escuela y también mujeres no salen a trabajar. El estudio que la Dirección de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía presentó recientemente aporta estos datos y señala una responsabilidad del Estado. Esperamos no nos responsabilicen de afectar el presupuesto familiar.