jueves 02 de febrero de 2023

Del femicidio a la inquisición

13-01-2023 23:55

El Estado fundamentalista de Irán vuelve a ser noticia por sus masivas violaciones a los derechos humanos. El femicidio de la joven iraní Mahsa Amini, de 22 años, el 13 de septiembre último cometido por la Policía de la Moral iraní, por no llevar correctamente el velo islámico, provocó la reacción de la población, especialmente de la juventud.

El asesinato de la joven mujer de 23 años desató una ola de protestas en Irán contra el régimen teocrático de los ayatolás. En esas manifestaciones fueron asesinadas más de 400 personas por las fuerzas represivas del Estado, según la organización de derechos humanos Iran Human Rights.

Actualmente el Estado Islámico de Irán está ejecutando a manifestantes y activistas detenidos en esas revueltas. Los acusan de “odio contra Dios”. (el delito de moharebeh ), y los métodos de torturas para las confesiones y los juicios sumarios hacen recordar a los que utilizaba la siniestra Inquisición en España. Al igual que la “quema de brujas y herejes” de Torquemada, los ahorcamientos son públicos, para infundir el miedo entre la población. El acusado no puede designar abogado defensor, es torturado para que confiese y condenado a la horca.

Ya les aplicaron la pena de muerte a cuatro jóvenes y condenaron a 23 años de prisión a un jugador de fútbol iraní, Amir Nasr Azanadi. El futbolista se salvó del ahorcamiento por el clamor internacional. Después de China, Irán es el país que más ejecuciones por pena de muerte registra en las últimas cuatro décadas.

La Federación Internacional de Fútbol (FIFA) fue duramente cuestionada por su silencio ante la próxima ejecución por ahorcamiento del futbolista. Evidentemente, sus dirigentes no quieren perder los votos de aliados de Irán, como Qatar y Siria.

El líder de la Revolución Islámica de 1979, el ayatolá Jomeini, había declarado que “las mujeres que no usan correctamente el velo islámico están desnudas”. Lo que es considerado un delito inmoral en el Estado Islámico.
El adulterio está castigado con la pena de muerte por “lapidación” (apedreamiento hasta morir con escarnio público), también se utilizan penas de azotes, donde él o la condenada reciben hasta cien latigazos por parte de un verdugo.

La homosexualidad en Irán también es castigada con la pena de muerte por ahorcamiento en público. Se calcula que aproximadamente 6 mil personas fueron ejecutadas por homosexualidad desde la Revolución Islámica de 1979. El Código Penal iraní, basado en la Ley Islámica, castiga todas las relaciones sexuales fuera del matrimonio heterosexual.

Pocos recuerdan que en 1988 el ayatolá Jomeini decidió el fusilamiento y ahorcamiento de 30 mil prisioneros, que fueron sacados de las cárceles para ser asesinados. Eran miembros o sospechosos de pertenecer a partidos políticos y organizaciones socialistas o comunistas, que no acataban las normas de la teocracia iraní. Pese a que estos mismos grupos también habían luchado contra el sha Reza Pahlevi y apoyado la Revolución Islámica de Jomeini.

Hay que recordar que una de las razones de la Revolución Islámica fue la crueldad con la que la Savak, la policía secreta del sha de Irán, torturaba y asesinaba a los opositores. Pese a esto, el régimen fundamentalista continuó con esas prácticas tan repudiadas, a través de la Guardia Revolucionaria,

Pese a la masacre de la izquierda iraní, el populismo respalda inexplicablemente al Estado teocrático. Venezuela, Cuba, Nicaragua, en América Latina, son firmes aliados de Irán.

Otro gran aliado es Rusia. La República Islámica de Irán les suministra a las fuerzas invasoras de Vladimir Putin drones y otras armas para continuar la invasión contra Ucrania.

Argentina y parte del mundo ya vivieron la violencia del Estado iraní, con las bombas contra la AMIA y la Embajada de Israel y la negativa de los funcionarios iraníes a declarar en las causas judiciales.

En Alemania, un grupo paramilitar iraní asesinó a opositores kurdos, y ello determinó el embargo europeo a la República Islámica, recientemente levantado.

Hace unos meses, el escritor Salman Rushdie fue acuchillado mientras daba una conferencia. Rushdie había sido condenado a muerte por una fetua, condena emitida por el líder supremo de la Revolución Islámica, por su libro Los versos satánicos.

 

*Periodista, profesor de DD.HH. en la UBA.