Dos de los mejores jugadores del fútbol local no pueden estar en este llamado de la selección porque están lesionados. Una pena porque me hubiera gustado mucho verlos, tengo la impresión de que van a hacer grandes carreras. Uno es Tobías Andrada, que ya la rompía en Vélez y que en este River que va más o menos a los tumbos (aunque algo mejoró últimamente) es de lo mejorcito. Con solo 19 años tiene un aplomo, una serenidad y una jerarquía que sorprende. Por momentos parece que conoce todo sobre su puesto. ¿Su puesto? ¿Un 8? ¿Interior derecho? ¿Medio centro? ¿O Pivote, como dicen en España? Yo prefiero usar el viejo término de Bilardo: Andrada tiene todo para convertirse en un gran todo campista. Lejanamente me recuerda a Enzo Fernández, en el sentido de todo lo que Fernández evolucionó desde que jugaba en Defensa y Justicia hasta ahora. Hoy Enzo es uno de los jugadores más completos de la escena mundial. Puede arrancar de atrás, pude jugar cerca del área, puede patear de fuera del área (pregúntenles a los ingleses), hace goles de cabeza, tiene quite y pase entre líneas. Yo creo que Andrada tiene todo para llegar a ese nivel. Por supuesto, como dice la frase hecha, no hay que apurar a los chicos. Por su edad en cualquier momento puede llegar a amesetarse, y además justo se lesionó en un momento importante, su primera convocatoria a la selección mayor. Pero le veo pasta de crack. Va en camino a convertirse en el motorcito de River.
El otro jugador tiene una lesión más importante, hay que ver cómo queda cuando vuelva: Tomás Aranda, el de Boca. También con 19 años, cumplidos en mayo, se puso a Boca al hombro cuando muchos, muchos de los jugadores grandes -salvo Paredes- miraban para otro lado. Por momentos juega de 10, por otros va al costado, en otros va detrás del 9 (en general Merentiel), pero también baja para recuperar, a veces incluso lo hace demasiado, tiene que aprender a no desgastarse tanto. Por supuesto le faltan cosas, en especial una: gol. Un jugador de ese puesto (mucho más en Boca) tiene que tener más gol. Eso mismo deben estar observando, como déficit, en Europa, donde seguramente va a terminar jugando. Pero tiene desfachatez, es punzante: cada pelota que toca es para hacer daño al rival, juega siempre para adelante. Va a volver recién el año que viene, va a tener que ponerse a punto y recuperar el nivel, y entonces el técnico de la selección (¿seguirá Scaloni?) lo va a terminar llamando, igual que ya lo llamó Scaloni antes del mundial.
Andrada y Aranda juegan en puestos que están llenos de muy buenos jugadores argentinos, pero tienen todo para romperla y meterse en la selección con vistas al 2030. Entre tanto, Scaloni, de Boca, llamó a Flores, al que yo creo que todavía le falta. Es cierto que tiene también desfachatez y que mandó, al menos hasta ahora, a Villa al banco. Pero tiene que aprender a terminar mejor las jugadas, y a tener, él también, más gol.
Comenzó, lentamente, la renovación en la selección y dos de los mejores y más prometedores jugadores no pudieron estar. Ya llegarán sus momentos.