COLUMNISTAS
Estabilizar la economía

Lilita, la grieta y la crisis

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Dichos. La dirigente considera que, excepto ella y Macri, el resto son impuros. | cedoc

Mientras la sociedad está atenta a evaluar si el Gobierno encontró el rumbo económico y el ministro de Economía intenta lentamente desenredar la madeja de líos que tiene en todos lados, con la deuda interna, la deuda externa, los jubilados, los movimientos sociales, la inflación, apareció Lilita y dijo algo así como que, excepto yo y Macri, el resto es impuro.

En un momento en que el país necesita unirse para resolver los problemas y terminar con la grieta, Carrió decide que la grieta es lo mejor que le puede pasar a la República. Y no solo eso, decide que el certificado de pureza es no haber estado cerca de Massa ni de ningún peronista y menos con relaciones con algún empresario o sindicalista.

Es la misma dirigente que dijo que nunca podría estar junto a Macri porque era un corrupto y que luego relativizó el adjetivo porque mejor era un corrupto republicano que enfrentaba a peronistas, que un peronista siempre sospechoso de genes populistas y/o corruptos. Entonces Larreta, Vidal, Monzó, Morales son sospechosos. Y de paso también lo es Bullrich por pensar que si Milei se integra a Juntos les será más fácil vencer en las elecciones. Mientras la oposición pierde el tiempo discutiendo sobre el sexo de los ángeles, ética, pragmatismo y principios y Macri intenta mover los hilos de Juntos, el ciudadano de a pie expone a diario sus angustias.

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Planes, peleas y algo más

Como bien dice Esteban Bullich, “están dando un espectáculo lamentable”. En un país en crisis, ningún dirigente puede estar perdiendo el tiempo en internas. La inflación más alta de los últimos veinte años no es una noticia grata para nadie, ni para los consumidores ni para el Gobierno y como ya anticipó Massa tampoco lo será el dato de la inflación de agosto. Claro que como el ministro ya avisó seguramente dirá empecemos a contar desde septiembre. Un mes en el que podrían comenzar algunos hechos gratos para los bolsillos de jubilados y trabajadores. El mes de la primavera, si la inflación disminuye y el dólar no se escapa, será el tiempo donde se empiece a jugar el partido de Massa y el Gobierno con la opinión pública. Será el mes en que los jubilados recibirán el incremento prometido, y seguramente habrá noticias y efectividades para los trabajadores del sector privado. Queda obviamente mucho por recorrer.

La tensión social es mucha y el oficialismo necesita dar alguna señal a sindicalistas y dirigentes sociales propios, que corridos por el ala izquierda intentan no perder el control de la calle. A nadie le gusta que le tomen la Plaza de Mayo y menos a un gobierno peronista. El tema de la pobreza, la discusión sobre los planes sociales y las organizaciones piqueteras tuvo efecto en las elecciones de medio término y comienza a tener efectos en lo electoral.

¿Horas de consenso, de confrontación o de los outsiders?

Dice el colega Enrique Zuleta Puceiro que en las elecciones municipales de Santiago del Estero pudo corroborar dos fenómenos. Por un lado en los 26 municipios triunfó el oficialismo, en 25 por candidatos del gobernador y en el otro por el candidato de Massa. Hasta allí todo dentro de lo esperable. Pero comparado con años anteriores el oficialismo perdió muchos puntos en manos. No del PRO sino de representantes de sectores de izquierda como el FIT, Partido Unidos, etc. Eso es una alerta para los gobernadores peronistas que temen recorte de fondos y el avance del conflicto social en sus provincias . Pero no solo el zamorismo perdió votos en Santiago del Estero, también lo hizo el PRO. Señal también de cuestionamiento a la oposición.

Es claro entonces que el desafío del Gobierno es por un lado estabilizar la economía y para ello necesita mirar la lógica de los mercados, abrir el diálogo con los sectores productivos, darles bienvenida a capitales privados, recibir palmaditas de la plana mayor del FMI y diferentes organismos internacionales, y por el otro tiene que tener una política tanto hacia la clase media como hacia los sectores más heridos por la pobreza. Algo de ese intento de equilibrio lo muestra el bono que recibirán los jubilados provenientes de adelanto de ganancias de grandes empresas. Queda pendiente saber si la convocatoria al campo y a los sectores de la producción tendrán resultados positivos.

*Consultor político.