sábado 19 de junio de 2021
COLUMNISTAS Defensor de los Lectores
23-05-2021 01:01

Más de 400 violaciones a la libertad de prensa por covid

23-05-2021 01:01

Como ya fue expuesto en la columna del ombudsman del domingo 2, víspera del Día Mundial de la Libertad de Prensa, el ejercicio del periodismo sigue sufriendo los ataques de sectores diversos, casi siempre vinculados con los poderes en cada uno de los países (Argentina ocupa el puesto 69 en el ranking de la libertad de prensa, una posición para nada envidiable). 

Deutsche Welle es la agencia de noticias alemanas para el mundo, un recurso informativo de primera línea cuyos contenidos se publican tras un minucioso trabajo de supervisión de fuentes y validez de información. Coincidentemente con la reciente celebración del 3 de mayo, publicó un informe que ofrece alarmantes advertencias para quienes ejercemos esta profesión. 

Espero no invadir el espacio de mi compañera de páginas, Mabel Bianco, al citar lo que el artículo de DW señala. De ser así, pido disculpas, pero algunas veces coinciden los intereses de ambos columnistas. 

“Una nueva investigación publicada por la Unesco reveló que las periodistas reciben a menudo mensajes ‘misóginos coordinados’, que van desde el ‘lenguaje de odio hasta amenazas de violencia sexual o física’”, comienza el informe de DW. Señala que “El 73% de las mujeres periodistas ha sufrido alguna vez acoso en línea relacionado con su trabajo”, reproduciendo textualmente el informe que fue presentado por la Unesco en la Conferencia Mundial de la Libertad de Prensa realizada en Namibia desde el 29 de abril último. 

En la reunión, los periodistas profesionales presentes reclamaron que los gobiernos tomen medidas para contrarrestar las más de 400 violaciones contra la libertad de expresión que han sufrido en relación con la crisis del covid-19, según datos del Instituto Internacional de la Prensa.

“Entre estas intromisiones contra el libre ejercicio periodístico se encuentran las restricciones al acceso a la información y a los datos de la pandemia, así como las excesivas regulaciones contra las supuestas noticias falsas, que en ocasiones se exceden en su ánimo controlador y terminan por menoscabar el derecho a la información”, agrega la nota de DW.

Hace poco más de un mes, la misma agencia reprodujo un inquietante informe de Reporteros sin Fronteras (organización con sede en Francia), que pone al descubierto de qué manera varios gobiernos de América Latina están jaqueando libertades para acceder a buena información en relación con la pandemia. En verdad, las dificultades para obtener información cierta se han traducido en “un espectacular deterioro de la libertad de prensa en 180 países del mundo”; RSF puntualiza el caso de Brasil, con su presidente Jair Bolsonaro a la cabeza: “Los profesionales trabajan en un entorno tóxico desde que Bolsonaro llegó al poder. Los insultos, la estigmatización y las humillaciones públicas se han convertido en la marca del presidente, su familia y su círculo cercano”. Agrega: “Tanto Bolsonaro como sus hijos han acosado a los medios a través de las redes sociales, cosa que han sufrido particularmente mujeres periodistas. Ejemplo de ello es el caso de Patricia Campos Mello (Folha de Sao Paulo), a quien el presidente acusó de ofrecer sexo a una fuente a cambio de información dañina para desprestigiarlo; una difamación similar fue realizada por su hijo, Eduardo Bolsonaro, miembro del Parlamento brasileño”.

No es Brasil el único país cuyos gobernantes ponen trabas al libre ejercicio de la profesión en esta parte del globo. Argentina no queda fuera de las críticas, aunque este ombudsman debe aceptar que ellas tienen más que ver con las consecuencias de la “grieta” que de presiones concretas sobre medios y periodistas por el tema de la pandemia.