lunes 20 de septiembre de 2021
CóRDOBA NUEVO ESQUEMA DE LA INSTITUCIÓN
01-11-2020 00:58

Con nueva jefa policial, Schiaretti reconoció las falencias de la fuerza

Designó a Liliana Zárate Belletti como jefa de la Policía, cargo históricamente ocupado por hombres. Se manifestó por primera vez sobre los asesinatos de Blas Correas y Joaquín Paredes.

01-11-2020 00:58

El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, decidió pasar a la acción tras los últimos casos de gatillo fácil producidos en Córdoba. A tal punto, que en el mensaje con el que comunicó la designación de Liliana Rita Zárate Belletti como nueva jefa de la fuerza -es la primera mujer que ocupa ese cargo en la Policía de Córdoba-, se pronunció por primera vez sobre los dos casos que provocaron un fuerte impacto político en El Panal.

“Ante los dolorosos casos fruto del accionar policial ocurridos con Blas Correas y Joaquín Paredes, y respetando siempre la investigación judicial, he instruido al ministro de Seguridad para que además de la modificación del protocolo de uso de armas de fuego por parte de la Policía, realice los cambios necesarios para su funcionamiento y se revea nuevamente la currícula y el tiempo de formación de los policías”, dijo el mandatario tras recibir a Zárate Belletti.

La mención a Correas y Paredes denota el nivel de tensión que se vive por estas horas en el Centro Cívico. De hecho, una de las principales críticas que recibió el gobernador, tras la muerte de Correas, fue que no se había expresado públicamente.

Al final de su mensaje, el gobernador pareció apuntar a esas críticas: “No hay palabras que reparen el dolor. Las palabras pueden sonar vacías. Lo que tiene que hacer un gobernante frente a un problema es enfrentarlo y resolverlo”.

Qué implican los cambios. La llegada de Zárate Belletti al principal sillón de la Policía de Córdoba estaba decidida desde hace días. El crimen de Joaquín Paredes en la localidad de Paso Viejo solo aceleró los tiempos. “La salida de Gustavo Vélez era un hecho después del asesinato de Blas Correas y la impresionante maquinaria de encubrimiento que la Policía trató de montar para proteger a los uniformados”, sostuvo una de las fuentes consultadas por PERFIL CÓRDOBA.

De hecho, Vélez había retomado sus labores el día miércoles, tras padecer coronavirus, por lo que prácticamente “no tuvo tiempo de acomodarse en su despacho”.

Ahora bien: ¿qué busca Schiaretti con los cambios? Por un lado, empezar a recuperar el prestigio de la fuerza policial, muy golpeada por los casos de gatillo fácil y por el desgaste lógico de la fuerza tras más de siete meses de pandemia. ¿Por qué optó por Zárate Belletti? El impacto de designar a una mujer al frente de la Policía de Córdoba (por primera vez en su historia) le juega a favor.

Sin embargo, algunas voces un poco más críticas dejan trascender que los cambios “tienen un golpe de efecto más al exterior que al interior de la fuerza”. Es un paso adelante que una mujer dirija a la Policía. Pero también es cierto que Zárate Belletti ocupó cargos clave en su formación, justamente la crítica más fuerte que se le realiza a la Policía.

La comisaria mayor fue instructora de la escuela de cadetes y miembro del Consejo Asesor de Formadores Policiales. Se trata de su segundo ascenso por casos de ‘gatillo fácil’.

Antes, el protocolo. Los cambios en la cúpula policial se produjeron por etapas. El martes, el ministro de Seguridad, Alfonso Mosquera, presentó -casi en soledad- el nuevo protocolo de acción policial, asegurando que en él mismo se establece claramente que el uso de arma de fuego “es una excepción”.

En tanto, puso de manifiesto que “la prohibición de accionar el arma de fuego cuando lo único que está en riesgo es un bien material o en una parada preventiva. O para disuadir conductas tan habituales y enraizadas en el servicio”.

Respecto a Mosquera, los trascendidos indican que continuaría en su cargo al menos hasta diciembre. En la semana, consultado sobre la posibilidad de renunciar, el funcionario sostuvo que “mi renuncia está a disposición del gobernador desde el primer día”.

La vocación, clave. Hacia el final de su discurso donde presentó a la nueva jefa de la Policía, Schiaretti hizo una breve mención a lo que pretende de la Policía: “Debe ser profesional y debe tener vocación de servicio”. “No son palabras dichas al azar. Se trata, justamente, de las dos principales falencias de la fuerza policial actual”, sostuvo otra de las fuentes consultadas.

“Que hay fallas en la formación nadie tiene dudas y por eso la presentación del nuevo protocolo, que se puede mejorar mucho, pero es apenas un primer paso en avanzar en la profesionalización”, añadió. El segundo punto -el de la vocación de servicio- tampoco es un dato menor.

“El Gobierno, y la misma Policía, preferirían evitar una imagen que se repite al inicio de cada año cuando los jóvenes aspirantes concurren a la Escuela de Suboficiales a iniciar los trámites para incorporarse a la fuerza. Por todos los canales y las radios, la gran mayoría dice lo mismo: vengo porque este trabajo me asegura un sueldo”, añade la fuente.

“Hay que incluir a todos”, piensan en el Gobierno, pero no dudan que necesitan más policías de “vocación”, porque no será fácil revertir la imagen que hoy ofrece la fuerza, compuestas por más de 22.000 miembros.

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