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MACRO BAJO ANALISIS

"Las empresas tienen que hacer sus deberes financieros ahora, el año que viene la volatilidad llegará"

Lo señala Anibal Casas Arregui, titular de la ALYC S&C quien advirtió que el segundo semestre es la ventana para ordenar el financiamiento corporativo antes de un 2027 electoral con alta incertidumbre. También llamó a diversificar las fuentes de fondeo y a explotar las oportunidades que ofrece el mercado de capitales local.

27-06-2026financ
FINANCIAMIENTO. El mercado de capitales puede ser una oportunidad de financiamiento para pymes locales. | Cedoc

El escenario macroeconómico argentino transita una estabilización incompleta, con señales prometedoras, pero con una volatilidad de precios relativos que todavía no cede y con un horizonte electoral que promete agitar las aguas. Ese fue el diagnóstico que Aníbal Casas Arregui, titular de la Agente de Liquidación y Compensación (ALYC) S&C, desplegó ante un grupo de ejecutivos y empresarios cordobeses durante un Desayuno de Análisis de Coyuntura organizado por Punto a Punto. El mensaje central fue claro y urgente: el tiempo para ordenar la casa financiera es ahora, en este segundo semestre, porque el año que viene puede ser tarde.

Casas Arregui abrió su análisis reconociendo el avance del programa económico en materia de acumulación de reservas y reducción del déficit fiscal, pero advirtió que esos logros no alcanzan para hablar de estabilidad plena. "Los movimientos del tipo de cambio en los últimos meses —bajando primero y ahora subiendo un 5%— son muy grandes. Hacen que todas las variables financieras estén en una dinámica que no es la de una economía estable", señaló.

La demanda de dólares como ancla del cepo. Uno de los puntos más relevantes del encuentro fue la explicación sobre por qué el gobierno mantiene el cepo cambiario pese a los costos que implica. Casas Arregui fue directo: el problema no es la oferta de dólares —que va a crecer sostenidamente por el petróleo, el agro y otras exportaciones— sino la demanda. "El año pasado hubo una demanda de dólares de inversores privados de aproximadamente 30.000 millones de dólares. Si le sumás las acciones electorales, la demanda potencial asciende a casi 60.000 millones", detalló. En ese contexto, levantar el cepo apresuradamente implicaría un riesgo de descontrol que ningún gobierno está dispuesto a correr. La transición, anticipó, será volátil.

Sin embargo, ese mismo cepo genera una paradoja que pocas veces se nombra con tanta claridad: "Una empresa argentina hoy se financia más barato que el Tesoro americano." La razón es que hay dólares atrapados en el sistema local que no pueden salir, lo que deprime las tasas en esa moneda. Una Obligación Negociable (ON) corporativa cotiza al 4%, 5% o 6% anual en dólares, mientras que empresas americanas pagan entre 10% y 12%. "No lo estoy diciendo como un elogio al cepo, sino como una consecuencia que hay que aprovechar", aclaró Casas Arregui.

El mercado de capitales, una herramienta subutilizada. Buena parte de la exposición estuvo dedicada a señalar que muchas empresas desaprovechan las herramientas que ya existen en el mercado de capitales local. El especialista fue contundente: "Hoy con una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR) podés descontar cheques al 20%, vender futuros de dólar al 25% y tu costo financiero en dólares termina siendo prácticamente cero. Y no estamos hablando de armar tres empresas en Shanghái, Holanda y no sé dónde; estamos hablando de sacar un crédito, descontar un cheque en bolsa y vender futuro”.

La conclusión que extrajo fue incómoda pero necesaria: hay una cuota importante de lo que llamó "vagancia financiera" en las empresas argentinas. "Hasta hace tres años, ir al banco y pedir un crédito era el único esquema. Hoy hay que ser más eficiente también en la parte financiera, así como se exige eficiencia en los procesos productivos", sostuvo. Y remarcó que la lógica no es elegir entre banco o mercado de capitales, sino combinar todas las fuentes disponibles: "Tratá de tener todas las puertas abiertas y vas viendo qué te resulta más conveniente en cada momento”.

En ese sentido, destacó el rol de los inversores institucionales —compañías de seguros, fondos de inversión— como actores ancla del mercado de capitales, y citó casos de empresas argentinas que están colocando Obligaciones Negociables a 10 años a tasas inferiores al 8% en mercados internacionales, algo que calificó como "muy grosero, en el buen sentido" dada la historia crediticia del país.

El segundo semestre como ventana de oportunidad. El mensaje más urgente de Casas Arregui fue sobre el timing. El segundo semestre de 2026 todavía ofrece condiciones razonables de acceso al crédito, tasas de interés que están bajando —el TAMAR pasó del 40-45% de hace seis meses al 21-23% actual— y una relativa calma cambiaria. "Aprovechá este período de estabilidad para hacer caja. Tenés que tener buenos números, buenas garantías y las líneas abiertas. Va a haber oferta de crédito en el segundo semestre; aprovechala", instó a los empresarios presentes.

La advertencia hacia adelante fue igualmente firme: 2027 será un año electoral y, en Argentina, la política manda por delante de la economía. "No somos como Perú, donde cambian de presidente y el Banco Central mantiene la estabilidad. Acá la política está por delante y no sabemos exactamente qué va a pasar", afirmó. A eso se suma que la desocupación, más que la inflación, será el eje del humor social en la próxima elección, lo que introduce una incertidumbre adicional sobre las decisiones de política económica.