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ESCENARIO ELECTORAL

Rumbo a 2027, el círculo rojo ya mide el escenario entre Llaryora y Bornoroni

Fuentes del sector empresario describen un vínculo dispar con los principales referentes políticos anotados en la carrera por la gobernación, pero ponen el foco en lo que creen será la gran pelea del 2027, entre el actual mandatario y el libertario. De Loredo y Juez, lejos de las entidades empresarias.

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Gabriel Bornoroni y Martín Llaryora. | CEDOC PERFIL

El empresariado cordobés empieza a mirar con mayor atención las elecciones de 2027, aunque evita expresiones públicas y mucho menos jugarse por las incipientes propuestas que asoman. Referentes del sector trazan diferencias sustanciales entre los principales dirigentes opositores que hoy aparecen en el escenario electoral: Gabriel Bornoroni, Rodrigo de Loredo y Luis Juez. El orden no es fortuito.

En el empresariado no plantean que exista un respaldo cerrado del sector hacia el dirigente libertario, pero sí destacan su trayectoria previa a la política dentro del ámbito privado (Bornoroni es dueño de estaciones de servicio y fue presidente de Fecac, desde donde impulsó su carrera política) lo que le permite manejar códigos y lenguajes que para otros dirigentes resultan más difíciles y más incómodos. “Gabriel habla el mismo idioma”, resume una de las fuentes consultadas.

La referencia, sin embargo, no implica que exista una coincidencia automática con todas las posiciones del jefe de la bancada de LLA en Diputados. Por el contrario, empresarios que han mantenido contactos reservados con Bornoroni remarcan que los desacuerdos con el dirigente libertario se producen básicamente por la intransigencia que plantea en determinados (o en la mayoría, depende quién lo diga) temas.

“Él insiste en implementar en Córdoba las mismas políticas que Milei está ejecutando en el país. Y, más allá de que entre los empresarios estamos de acuerdo en el rumbo económico en general, sabemos que hay matices. No todo es blanco o negro, quedó demostrado en estos tres años de gobierno”, sostiene un industrial para enseguida remarcar las diferencias entre Provincia y Nación. “Llaryora demostró que se puede tener una buena macro y no sufrir tanto con la micro”, señala.

Otro empresario pone el foco en una cuestión para nada menor si el libertario llega al sillón principal del Panal: la fuerte articulación público-privada que empezó a implementar José Manuel de la Sota, se consolidó cuando Juan Schiaretti llegó al poder y que continuó Llaryora como política de Estado. “Es muy fuerte y ha sido muy productivo el trabajo entre el gobierno y los empresarios y eso no se puede tirar por la borda”, destacan. “Somos conscientes que una cosa es lo que dice Gabriel ahora y será otra bastante diferente si gana. Habrá que ver la profundidad de los cambios que buscará introducir y los que finalmente podrá concretar”, sostiene un empresario tech.

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¿Es posible aplicar en Córdoba el mismo nivel de motosierra que Milei concretó a nivel nacional? En el sector privado destacan que nadie estaría en contra de achicar el Estado, ajustar el gasto y mantener controlada la inflación, pero miran con atención los ruidos políticos que atraviesan al Gobierno nacional, particularmente la “eterna interna” que afecta la gestión diaria. “El caso Adorni fue emblemático: Milei estuvo dos meses con una mochila pesadísima que desgastó mucho. La llegada de Santilli alivió un poco, pero el costo político fue muy alta”, reseña otro empresario.

En tanto, la relación de los hombres de negocios con De Loredo y Juez es bien diferente. En el círculo rojo consideran que el dirigente radical no realizó ningún esfuerzo para estrechar el vínculo con el empresariado. “Es muy poca, casi nula la relación que tenemos con él. Alguna vez contó que si fuera gobernador armaría un gran equipo de trabajo, pero no mucho más”, coinciden los empresarios consultados. Ahora bien, si eso pasa con el radical, ni hablar con Luis Juez: “Cero, no hay relación. Nunca quiso tener relación con el empresariado. Veremos qué pasa en esta campaña, pero las expectativas son muy bajas”.

En caso de que Juez juegue en las elecciones, el empresariado enfrentará las mismas dudas que siempre tuvieron con el actual senador: cómo sería la relación y quiénes integrarían su equipo de gobierno. El único antecedente de Juez en el Ejecutivo (en la Municipalidad) no trae buenos recuerdos. No son todas malas entre el senador y los empresarios: lo reconocen como legislador. “Hace un gran trabajo”, coinciden.

Llaryora, entre el equipo y la gestión

En ese esquema, la relación entre Llaryora y las organizaciones empresarias marca un buen momento, aunque lejos de lo que fue la relación de los históricos de las principales cámaras con Schiaretti. ¿A qué se debe esto? Durante la primera etapa de la gestión provincial, el mandatario privilegió el contacto con empresarios de manera “individual” (“había contactos con empresarios, pero no se llegaba a ningún lado”, sugieren) privilegiando el contacto antes que con las instituciones.

De un tiempo a esta parte, se produjo un cambio y Llaryora empezó a ejercer su papel como un “paraguas” de distintos sectores empresarios, lo que fue bienvenido en el sector privado. La reciente llegada de Fernado Sibilla al ministerio de Producción terminó de cerrar ese círculo. Sibilla, ligado a los sectores industriales, ya exhibió la buena llegada que tiene entre los empresarios y éstos se sienten cómodos con un interlocutor con un estilo directo y muy profesional.

Entre el cambio y las dudas

“Pesan los casi 30 años en el poder del peronismo y la incertidumbre de no saber qué pasará con una nueva gestión”, refieren los empresarios cuando se los consulta sobre la evaluación que proyectan sobre la discusión electoral que se viene. A las casi tres décadas del peronismo en el poder se le contrapone una de las principales reservas frente a un eventual cambio político. Los empresarios plantean que una nueva administración debería reconstruir equipos, estructuras y mecanismos de funcionamiento que llevan años instalados en el Estado provincial. “¿Vos sabés lo que puede tardar un gobierno nuevo en implementar cambios?”, plantean.

En paralelo, el modelo de Javier Milei aparece como un elemento de comparación para algunos empresarios. “Milei con cinco tipos maneja el Estado”, plantea una de las fuentes, en referencia a la percepción de que el Gobierno nacional logró avanzar con una estructura política y administrativa más reducida. Pero la misma fuente introduce un límite a esa comparación: “Eso va a estar difícil replicar acá”, en referencia a las características específicas de Córdoba y a la estructura del Estado provincial.