En el marco de un nuevo almuerzo semanal del Rotary Club de Buenos Aires, el Director de la Real Academia Española (RAE) y Presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), Santiago Muñoz Machado, brindó una disertación sobre la evolución de la lengua castellana, la preservación de la unidad lingüística y las profundas transformaciones culturales provocadas por la revolución digital, la Inteligencia Artificial y las corrientes del lenguaje claro e inclusivo.
Muñoz Machado comenzó su exposición repasando los orígenes históricos de la institución fundada en 1713 bajo el lema “Limpia, fija y da esplendor”, destacando la titánica labor de confeccionar el Diccionario de autoridades entre 1726 y 1739 a partir de la revisión de la literatura clásica. Explicó que, si bien el idioma sufrió un proceso de politización inédito durante las revoluciones burguesas e independentistas de fines del siglo XVIII y principios del XIX con la irrupción de términos ideológicos como “soberanía”, “libertad” o “separación de poderes”, el español ha mantenido históricamente una neutralidad pacífica al servicio de la comunicación entre todos los ciudadanos.
Al abordar la coyuntura del siglo XXI, el titular de la RAE advirtió sobre el impacto de las redes sociales y la multiplicación de guías e instructivos oficialistas que amenazan con volver ininteligible la comunicación cotidiana. En este contexto, remarcó que el objetivo central de la ASALE —creada en 1951— ya no es solo "fijar" o "limpiar", sino evitar que el idioma deje de entenderse entre sus 600 millones de hablantes. “Usar bien el idioma no es solamente una cuestión de cortesía; es el empleo correcto de la lengua, pero también es un deber democrático. Los poderes públicos tienen la obligación de expresarse en términos reconocibles y los ciudadanos tienen derecho a comprender lo que les dicen para ejercer sus libertades y defender sus derechos”, afirmó con énfasis.
Otro pilar fundamental de su disertación fue el avance vertiginoso de la Inteligencia Artificial y la urgencia de lograr que los algoritmos respeten la normativa académica. Muñoz Machado reveló que la RAE mantiene diálogos y acuerdos con las grandes corporaciones tecnológicas de Estados Unidos para que los modelos de lenguaje sigan las reglas comunitarias del español, alertando sobre el riesgo latente de que ciertas IA desarrollen jergas propias al margen de la comprensión humana. “No tenemos un poder sancionador; funcionamos sobre la base de la autoridad moral que las Academias han construido y que 600 millones de personas siguen voluntariamente”, subrayó, al tiempo que ponderó el uso de la propia IA a través de un Observatorio del Idioma que rastrea a diario la prensa hispanohablante sin dar espacio a la improvisación o a modas pasajeras.
En el tramo final, al responder sobre las variantes regionales y el lenguaje inclusivo, el jurista y académico ratificó el profundo respeto de la RAE por las modalidades locales de países como la Argentina. Respecto al lenguaje inclusivo, sostuvo que se trata de un debate de lenguaje antes que ideológico, donde el masculino genérico cumple normativamente una función integradora no machista. Concluyó reafirmando que las fórmulas dobles son correctas aunque no siempre necesarias, e indicó que la Academia irá incorporando las transformaciones en la medida en que sean genuinamente adoptadas por el conjunto de los hispanohablantes.