Considerado uno de los mejores tenistas que dio la Argentina durante los últimos tiempos, Guillermo Cañas decidió ponerle punto final a su vida profesional a los 32 años. El repaso de su carrera en las canchas deja la sensación de que, sin tantos obstáculos, podría haber llegado mucho más lejos. Sin embargo, "Willy" será un jugador recordado más que nada por su entrega y su actitud aguerrida sin importar el contexto o el rival.
Oriundo de Tapiales, Cañas comenzó a jugar de manera profesional en 1995. El primer título llegó un año después, en el Challenger de Santiago de Chile, mientras que el primer gran partido se presentó en Orlando, cuando corría el año 99, y “Willy”, ya Top Ten, derrotó al británico Tim Henman, número cinco del mundo aquel entonces, en la primera ronda del US Open.
Si bien se veía su espíritu en la cancha, sobre todo en polvo de ladrillo, a Guillermo le costaba cerrar los partidos. Pero no fue un problema más que nada mental lo que se cruzó, como primer obstáculo, en su carrera. Una lesión lo empujó en el año 2000 hasta el puesto 231 de ranking. Guillermo no perdió el tiempo y, ya recuperado, el 2001 fue el año de su primer gran regreso, ya que trepó hasta el puesto número 15 del escalafón mundial.
2002 fue un gran año para el joven de Tapiales. Convertido en el jugador argentino con mejor posición en las tablas de la ATP, se alzó con el torneo más importante de su carrera, el Masters Series de Toronto, luego de vencer a grandes tenistas como Roger Federer, Marat Safin, Tommy Haas y Andy Roddick. Además, llegó a los cuartos de final de Roland Garros luego de vencer al australiano Lleyton Hewitt, el mejor jugador de aquel momento, en los octavos de final.
En 2003, el juego de Cañas se vio empañado de nuevo por una lesión. Esta vez, fractura de muñeca. Cañas estuvo fuera del circuito toda esa temporada, para volver el 2004, ganar títulos en Stuttgart, Umag y Shanghai y ubicarse en el puesto 11 del ránking mundial y coronarse como "el regreso del año" por segunda vez -la primera había sido en el 2001- según la ATP.
El Top Ten lo vio entre sus integrantes en 2005, al lograr avanzar en torneos de importancia como el Abierto de Australia, Roland Garros y el Masters Series de Indian Wells. Sin embargo, un dóping positivo del diurético hydrochlorothiazide que se había llevado a cabo en Acapulco, a principios de la temporada, le valió una suspensión de dos años, que luego se redujo a 15 meses. "No puedo entender lo que estoy viviendo", manifestó el jugador apenas se conoció la sanción.
El regreso oficial, en septiembre de 2006 en el Challenger de Belem, se vio adornado con un triunfo, y de nuevo artífice de grandes regresos, en un año volvió a ubicarse en uno de los lugares más altos del escalafón del tenis profesional: número 15 del mundo. El 2007, además, lo coronó como el hombre que venció al gran Roger Federer, imbatible por aquellos tiempos, dos veces en quince días: en Indian Wells y en Miami.
Con la camiseta blanquiceleste. El debut de Guillermo Cañas en Copa Davis no fue prometedor. En Venezuela, año 1999, perdió un partido que ganaba dos sets a cero y 5-0 en el tercer set. El propio Willy confesó que fue uno de los peores momentos de su carrera: "La pasé muy mal después".
Cañas tuvo revancha en 2006, y con "Luli" Mancini a la cabeza, consiguió en Austria dos puntos en la primera ronda del torneo. Luego de algunas participaciones más, como durante la serie de 2008 cuando la Argentina casi consigue la Ensaladera de Plata frente a España de local, estalló el escándalo entre los jugadores. El centro de las críticas pasó por la Asociación Argentina de Tenis, que no le dio a los ex jugadores el lugar que merecían, y el enojo llegó a un punto tal que pidió que no lo llamen para para participar de la Davis. Ahora, a "Willy" tampoco se lo verá en el circuito. Los amantes del tenis, seguro, lo van a extrañar.