Lionel Messi tuvo una visita sorpresa a su fiesta de cumpleaños número 23: dos periodistas botineras llegadas desde Costa Rica fueron hasta la puerta de la casa que la familia del astro de Barcelona tiene en Pretoria con un torta en mano y hasta le cantaron el cumpleaños feliz, pero no tuvieron suerte. El ídolo argentino ni siquiera se asomó por la ventana para saludar a las dos pulposas ticas.