ECONOMIA
AUNQUE LA DEUDA CON ELLOS EST SALDADA

Ante un nuevo gobierno, volverán las misiones del FMI

El organismo visitará el país en marzo de 2008, cuando el nuevo Ejecutivo ya esté asentado. Es por la reestructuración de la deuda con el Club de París, que asciende a U$S 6.300 millones y no se paga desde 2001.

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Aunque la deuda con el organismo ya está saldada, el Fondo Monetario Internacional (FMI) volverá a aterrizar en el país en breve. Esta vez será para dar el visto bueno sobre la reestructuración de los U$S 6.300 millones que la Argentina le debe al Club de París, pero la misión recién desembarcará en marzo de 2008, cuando el nuevo gobierno ya se encuentre afianzado luego de algunos meses de rodaje.

La nueva misión del FMI volverá al país para otorgar su bendición sobre la forma de pago de la deuda con el Club de París, el grupo que reúne a 19 países ricos acreedores, y que no se paga desde 2001, informó hoy el diario La Nación.

En un principio, Rodrigo de Rato, director saliente del organismo, quería que el grupo auditor llegara en diciembre, poco después del 10 de diciembre, cuando asuma el nuevo gobierno que saldrá electo el próximo domingo o –de haber ballottage- el 25 de noviembre.

Sin embargo, durante la última asamblea anual del FMI realizada en Washington, los representantes argentinos negociaron para que la misión desembarque recién en marzo, cuando el Ejecutivo tenga al menos tres meses en funciones.

Este año, la Argentina se negó a que el Fondo realizará la habitual evaluación anual de su economía, pero ahora es necesario el visto bueno del organismo para un acuerdo con el Club de París, el cual contendría condiciones flexibles para nuestro país.

El problema es que estas revisiones suelen incluir críticas y recomendaciones hacia la economía del país controlado. En 2006, el FMI apuntó a tomar medidas para combatir la inflación, elevar las tarifas de servicios públicos y los precios de la energía y resolver las deudas que todavía estaban en default.

También proponía el enfriamiento de la economía y bajar la creciente demanda para luchar contra la inflación, así como un cambio en la política monetaria y fiscal para mantener un crecimiento a ritmo sostenible.

Las advertencias del FMI hacían foco en la erosión del superávit fiscal, las transferencias a las provincias y los subsidios que impedían el aumento de las tarifas de energía, boletos de colectivo, tren y alimentos.