Con escasos días de diferencia, el ministro de Economía, Luis Caputo, reiteró su ataque al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, y también lo hizo con el de La Rioja, Ricardo Quintela, en este último caso en respuesta a una mención del mandamás provincial. Ambos distritos reclaman deudas multimillonarias al Estado federal.
“Tengo duda incluso que llegue a ser candidato Kicillof”, había tuiteado el titular del Palacio de Hacienda el viernes pasado al replicar una encuesta de Isasi Burdman que daba a Javier Milei con 54% en un hipotético balotaje contra 35% del actual mandamás bonaerense.
El martes pasado volvió a la carga contra un Kicillof que no le había contestado. “Puede haber un shock externo, el petróleo puede ir a US$ 400, puede haber una guerra mundial o una invasión extraterrestre, que Kicillof no va a ser presidente nunca en su vida en la Argentina. ¿Está claro?”, afirmó el funcionario ante la Cámara de Comercio, Industria y Servicios Argentino Brasileña de la República Argentina (CAMBRAS).
El consultor político Juan Courel vinculó ese comentario a una encuesta que armó Alaska junto a Trespuntozero donde mostró que siete de cada diez argentinos no confían en las declaraciones económicas de Caputo. Preguntados sobre las declaraciones del ministro de que “los próximos 18 meses van a ser probablemente los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas”, el 56% respondió que “no le creen nada” y el 13% que “poco”. En tanto, tan sólo 27% representaron los grupos que “le creen mucho” o “bastante”. En el desglose, quienes menos confianza le tienen a las palabras de “Toto” son las mujeres y los mayores de 30 años.
Por fuera del deterioro de la imagen presidencial, la economía familiar también se encuentra en caída. El consumo masivo cayó 5% en abril respecto a marzo y 3,8% interanualmente. El informe de Scentia mostró cinco meses consecutivos de baja del indicador.
Desglosado, las ventas en supermercados y en mayoristas cayeron un 4,5% versus el mes anterior. En tanto, los autoservicios y negocios de cercanía cedieron 3%, mientras que los kioscos registraron la caída más severa con un 6,6%. La venta de alimentos descendió 2%, mientras que bebidas y artículos de limpieza y cuidado del hogar bajaron 6%.
Por el lado macro, si bien este año las cuentas externas le cierran al ministro, el panorama para 2027 se ve más complejo. A los vencimientos de títulos públicos y los pagos del Fondo Monetario Internacional y otros organismos internacionales, se le deberán sumar las ya tradicionales dolarizaciones de carteras que acompañan a todos los años electorales, en particular a los presidenciales.
El Banco Central (BCRA) pudo comprar más de US$ 10 mil millones en lo que va de 2026, pero se quedó sólo con una parte de eso porque debió destinarlo, entre otras cosas, al pago de deuda del Tesoro Nacional. Por lo tanto, las adquisiciones de divisas deberán “matchear” en 2027 con la acumulación de reservas. Es que el FMI ya le concedió dos veces consecutivas un “perdón” (waiver) a Economía por su incumplimiento de la meta de activos.
Según el último informe de CEPA, el ministro busca distraer de los números de la recaudación. Los ingresos totales de la exAFIP (ahora ARCA) subieron en mayo 1,7% y cortaron nueve meses seguidos de declive. Estuvo impulsada por Ganancias, Impuesto a los Combustibles Líquidos y Bienes Personales. En cambio, los tributos vinculados a la actividad económica siguieron en baja. El centro de estudios analizó que “no fue una sorpresa que la recaudación aumente frente a abril, pero cuando vemos el dato interanual (limpio de estacionalidad) se evidencia una caída real del 2% de los recursos tributarios del Tesoro”. Pusieron la lupa en la relevancia de todos los conceptos que empeoraron: -3,1% en IVA Impositivo, -38,8% en IVA Aduanero, -38,8% en Derechos de Exportación, -3,6% en Impuesto sobre los Créditos y Débitos: -3,6%, -4,5% en Seguridad Social y -21,0% en Derechos de Importación.
La deuda con PBA. La provincia de Buenos Aires le reclama al Estado federal una deuda de más de $ 22 billones desde la asunción de Milei por recortes de programas, obras paralizadas, pasivos directos y el impacto de la política económica que deteriora la producción y la recaudación tributaria. Desde el distrito explicaron que se trata de la mitad del presupuesto de toda la administración bonaerense. También equivale a ocho años de inversión en obra pública provincial o la construcción de más de 15 mil kilómetros de rutas.
“El superávit nacional es deuda con las provincias”, afirmó el ministro de Hacienda bonaerense, Pablo López. “Si se suman deudas directas, obras paralizadas y programas discontinuados -sin contar la menor recaudación- lo adeudado a PBA explica cerca del 50% del superávit primario acumulado desde 2024”, precisó.
Desde La Plata minimizaron los ataques de Caputo a Kicillof. “Habla más de él que de Axel”, comentó una fuente cercana al gobernador. Opinaron que “lo están apretando o chicaneando sus amigos del mercado”. El riesgo país sobrevuela los 500 puntos básicos, un piso que a Nación le cuesta perforar de forma definitiva.
El segundo round. Después de Kicillof, Caputo se dirigió a Ricardo Quintela, quien criticó la motosierra desde el día cero. El gobernador de La Rioja había declarado en Infobae: “Lo vamos a investigar a él cuando lleguemos al poder nosotros”. El ministro le contestó en redes sociales: “Ya estuvieron y lo hicieron gobernador, porque para eso ustedes utilizan el poder del Estado. Tuvieron que inventar entonces que mi familia había atentado contra la vicepresidente. Mejor que amenazar cual matón de barrio, dedíquese a gobernar bien su provincia que, por su culpa, es un verdadero desastre. Por ejemplo, por no adherir al RIGI está privando a los riojanos de más empleo, recursos y mejores salarios”.
El gobernador roijano cerró la conversación por X con que “muy a pesar de todos ustedes, seguimos gobernando para el pueblo, aún sin los recursos que ilegalmente les retienen a los riojanos y riojanas. Aguantando los permanentes ataques y agresiones que recibimos continuamos obras, mantenemos las tarifas, sostenemos el boleto estudiantil y seguimos una política de acompañamiento”.
La provincia también le reclama a Nación una deuda que, actualizada, supera los $ 1,7 billones, pudo saber PERFIL. En este contexto, anunció que volverán a imprimir los bonos Chachos para abonar los aumentos salariales de los empleados públicos. La referencia a Caputo comenzó porque Quintela se había mostrado optimista por el panorama político. En el stream de Deuda Prometida dijo incluso que “tiene que ser un gobernador quien se haga cargo de conducir los destinos del país”, luego de hacer referencia a ampliar diálogo con los demás mandatarios desde el bloque de los peronistas que se plantan contra Nación. El grupo lo forman por ahora Sergio Ziliotto (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Elías Suárez (Santiago del Estero), Kicillof y Quintela.
Esta semana, todos los gobernadores norteños se reunieron en el CFI con el ministro del Interior, Diego Santilli, para debatir opciones ante el posible recorte de los subsidios al gas para las zonas frías.