“Nimen xihuan YPF ma?”. Con esta simple expresión en mandarín (“¿Les gusta YPF?”), aquí citada por su registro fonético y sin indicaciones de tonos, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, o el funcionario estrella del Gobierno, Axel Kicillof, podrían romper más rápido el hielo en su búsqueda de un socio de la República Popular China para la intervenida petrolera.