Una reciente investigación revela que los multimillonarios de Estados Unidos prefieren gastar su dinero en acciones, mientras que en Europa prefieren destinar su dinero a comprar inmuebles.
El informe Single Family Offices: Private wealth management in the family context (Oficinas familiares: administración de patrimonios familiares), elaborado por IESE y Wharton, fue realizado sobre las oficinas familiares europeas, americanas y asiáticas que gestionan patrimonios superiores a los 100 millones de dólares.
La investigación señala que se trata de familias emprendedoras que ejercen como accionistas mayoritarios de sus negocios y no delegan la gestión de sus negocios. Como gestores, se implican profundamente en las operaciones de sus oficinas. En casi la mitad de los casos, un miembro de la familia actúa como cabeza de la oficina, según informa Cincodias.com de Madrid.
Los multimillonarios que gestionan directamente su negocio también se ocupan de administrar su fortuna y de hacer planes para las futuras generaciones de la familia. Por razones de intimidad, exclusividad y personalización, a las familias acaudaladas les gustan las oficinas familiares, encargadas de proteger las inversiones y el patrimonio del grupo familiar, tanto de las generaciones actuales como de las futuras.
Cada fortuna contempla las family offices de maneras distinta. Por ejemplo, una de las familias estudiadas por IESE y Wharton ve su oficina como una 'empresa de inversión privada cuyo objetivo es invertir agresivamente para asegurar el crecimiento de la fortuna familiar'.
Muchos profesionales buscan trabajar en una family office porque brinda seguridad laboral, mejora de la calidad de vida, da flexibilidad horaria, significa menos presión e incluso oportunidades de invertir conjuntamente con las familias para las que trabajan.